Con el inicio del nuevo año, muchas personas se proponen mejorar su salud y adoptar un estilo de vida más activo, pero pocos logran mantener ese impulso más allá de enero. ¿Qué factores están detrás de esta falta de adherencia a los propósitos de Año Nuevo?
Bio Ritmo, un gimnasio premium del Grupo Smart Fit, ha identificado los errores más comunes que impiden a las personas sostener sus objetivos de fitness y ha compartido consejos para iniciar el 2026 con un plan realista y sostenible.
Uno de los principales errores es establecer metas demasiado ambiciosas. Fúlvia G. Hazarabedian, nutricionista de Bio Ritmo, advierte que “el entusiasmo inicial puede jugar en contra al buscar resultados inmediatos o con baja constancia”. Para evitar la frustración, se sugiere comenzar con objetivos pequeños, medibles y alcanzables que permitan una progresión gradual.
Otro factor que afecta la continuidad del entrenamiento es la falta de guía y estructura. Muchas personas siguen rutinas populares en redes sociales sin tener en cuenta su nivel físico o sus metas personales. “La falta de acompañamiento profesional es uno de los factores que más afecta la continuidad. Una planificación personalizada hace toda la diferencia”, señala Hazarabedian.
Además, la creencia de que “más es mejor” puede llevar a un sobreentrenamiento. Con la motivación del Año Nuevo, algunos individuos pasan de no hacer ejercicio a entrenar cinco o seis veces por semana, lo que puede resultar en fatiga y lesiones. “El sobreentrenamiento en enero es un clásico. A las dos semanas llega la fatiga, aparecen dolores y abandonan. La progresión es fundamental”, agrega la especialista.
Sin embargo, el ejercicio no es el único aspecto a considerar. Hábitos como la falta de sueño, una alimentación desordenada o saltarse comidas también impactan negativamente en los resultados. Hazarabedian explica que “el entrenamiento es solo una parte de la ecuación; si la persona duerme mal o se alimenta a deshoras, el rendimiento cae y la frustración aumenta”. Por ello, ajustar pequeños hábitos, como mejorar la hidratación o dormir una hora más, puede generar cambios significativos.
La nutricionista recomienda seguir una alimentación saludable con un déficit calórico, combinada con al menos dos horas de actividad aeróbica a la semana y dos sesiones de entrenamiento de fuerza, especialmente para quienes tienen sobrepeso u obesidad. Esto no solo ayuda en la pérdida de grasa corporal, sino que también promueve el aumento del metabolismo y la quema de calorías.
Para hacer sostenible una resolución fitness, Bio Ritmo sugiere definir metas realistas y por etapas, combinar entrenamiento de fuerza, cardio y movilidad, buscar acompañamiento profesional durante los primeros meses, incorporar hábitos complementarios como la hidratación y el sueño, y registrar los avances para mantener la motivación.

