Inicio Deportes

Franco Colapinto revela el lado menos glamuroso del entrenamiento en la Fórmula 1

Franco Colapinto revela lo menos sexy de la F1 en una divertida confesión.
Franco Colapinto revela lo menos sexy de la F1 en una divertida confesión.

Franco Colapinto comparte detalles sobre el entrenamiento físico que enfrenta en la Fórmula 1, destacando la exigencia de cuidar su cuello durante las intensas carreras.

Franco Colapinto ha causado un impacto significativo en el mundo de la Fórmula 1 tras completar tres grandes premios con un rendimiento notable. En medio de la preparación para nuevos desafíos y los rumores sobre su futuro en el deporte, el piloto argentino ha compartido detalles sobre su régimen de entrenamiento, específicamente sobre el cuidado de su cuello, una parte del cuerpo que sufre considerablemente durante las intensas carreras de F1.

En una reciente entrevista en el programa “El Hormiguero”, Colapinto describió de manera humorística el proceso de entrenamiento que realiza para fortalecer su cuello. “Es desagradable, es lo menos sexy”, comentó entre risas, mientras explicaba cómo se lleva a cabo este ejercicio. El piloto de Williams hizo una comparación gráfica al decir: “Tenés un coso acá en la cabeza que parecés que te están haciendo, no sé… ¿Viste los perros cuando les ponen el bozal? Te ponen un bozal y te tiran así. Después te queda un dolor de cervicales, un dolor de cervicales que no podés ni moverte. A la noche te quedás duro con la almohada, tipo Robocop. Después, te queda el cuello muy grande que se te sale de las orejas, es asqueroso”.

Durante la entrevista, el periodista del programa midió el cuello de Colapinto, que resultó tener una medida de 43 cm, la misma cifra que utiliza en su dorsal. Sin embargo, el piloto aclaró que el uso de este número es un homenaje a su padre, quien también competía con el mismo dorsal, y no está relacionado con el tamaño de su cuello.

Colapinto también compartió anécdotas sobre sus inicios en el automovilismo, revelando las dificultades que enfrentó al mudarse a Europa a una edad temprana. “Fui a Italia de chico, sin saber el idioma. Fue un quilombo, me quería matar. Era un delirio total, irte con 14 años a 12 mil kilómetros de distancia sin nadie de tu familia… Me fui solo a vivir a una fábrica”, relató.

El piloto continuó describiendo su situación en ese momento: “No sabía cocinar ni lavar la ropa. Yo corría para una marca que hacía chasis de kartings y vivía en un departamento arriba de la fábrica. Hacía el arroz en la pava eléctrica porque no sabía, era un desastre. Estaba flaquito porque mucho no comía, era todo muy básico. Sabía cortar frutas”.

Estas experiencias reflejan los sacrificios y desafíos que Colapinto ha enfrentado en su camino hacia la Fórmula 1, destacando su dedicación y esfuerzo en el deporte.

Salir de la versión móvil