Francisco Meneghini ha sido nombrado nuevo entrenador de Universidad de Chile, marcando un hito en su carrera a los 37 años.
Este lunes, Universidad de Chile oficializó la contratación de Francisco Meneghini como su nuevo director técnico, tras su paso por O’Higgins. Meneghini, quien ha desempeñado diversos roles en el fútbol, desde asistente hasta estratega, ahora enfrenta uno de los mayores retos de su trayectoria al asumir el mando de uno de los clubes más emblemáticos del país.
Originario de Rosario, Argentina, Meneghini comenzó su carrera en el fútbol bajo la influencia de Marcelo Bielsa, quien lo integró a su equipo de trabajo. En una entrevista anterior, el nuevo entrenador reveló cómo se estableció su conexión con Bielsa a través de Inés, la hija mayor del técnico. “Yo iba al colegio con ella, éramos compañeros en cuarto medio. Siempre fui fanático del fútbol y ella me ofreció hacer el puente para conocer a Marcelo”, explicó Meneghini.
El contacto inicial se dio cuando Meneghini le envió una carta a Bielsa con preguntas sobre tácticas de fútbol. Bielsa, al recibir la carta, lo llamó y acordaron reunirse. Durante su primer encuentro, el experimentado entrenador lo recibió en su oficina, donde su cuerpo técnico analizaba los partidos del Mundial de Alemania 2006.
En 2007, Bielsa invitó a Meneghini a unirse a la selección chilena, pero antes de que esto sucediera, el técnico se comunicó con la madre de Meneghini para obtener su autorización, dado que el joven era menor de edad en ese momento. “Mis padres no me pusieron ninguna traba, todo lo contrario, me dijeron que siguiera para adelante y empezó mi historia”, recordó el nuevo DT.
Después de su experiencia con Bielsa, Meneghini continuó su carrera en Chile, colaborando con otros entrenadores destacados como Jorge Sampaoli y Sebastián Beccacece. En 2018, asumió el cargo de director técnico en Unión La Calera, donde comenzó a forjar su propio camino en el fútbol profesional.
Con su llegada a Universidad de Chile, Meneghini se enfrenta a la expectativa de los aficionados y la presión de dirigir a un club con una rica historia y grandes aspiraciones en el fútbol chileno.

