
Ezequiel Lavezzi, exfutbolista argentino, ha enfrentado desafíos significativos en su vida personal, especialmente relacionados con sus adicciones. A pesar de haber sido un destacado jugador en la Selección Argentina y en clubes como el PSG, su lucha contra el alcoholismo ha marcado un giro en su trayectoria. En 2020, Lavezzi se retiró del fútbol profesional y, el año pasado, fue ingresado en una clínica de rehabilitación tras un incidente que resultó en una herida en su abdomen con unas tijeras. Actualmente, un año después de su internación, Lavezzi sigue trabajando en su recuperación y se ha mudado a Punta del Este para estar más cerca de su familia y disfrutar de un entorno más tranquilo.
La vida familiar de Ezequiel Lavezzi
Lavezzi ha tomado la decisión de establecerse en Punta del Este junto a su pareja y sus hijos, buscando un ambiente propicio para la crianza de su hijo. En sus propias palabras, el exjugador expresó: “Elegimos este lugar por la tranquilidad y por la buena vida que podemos llevar acá para criar a nuestro hijo, mientras disfrutamos de los cambios que él va teniendo con el correr de los meses”.
El exfutbolista también ha compartido que está en un proceso de autodescubrimiento y que no siente nostalgia por su carrera en el fútbol. “Estoy encontrándome conmigo, con cosas que quiero hacer, y la verdad es que no extraño nada jugar al fútbol. Yo tomé una decisión y sigo respetándola”, afirmó Lavezzi en una entrevista con La Nación.
Enfoque en la recuperación y la familia
Lavezzi ha enfatizado la importancia de su familia en su proceso de recuperación. Asegura que su principal motivación para iniciar el tratamiento contra las adicciones fue el deseo de ser un mejor padre para sus hijos. En sus declaraciones, el exjugador mencionó que la lucha contra su enfermedad le ha permitido recuperar el brillo que sentía que había perdido.
El exfutbolista se siente optimista y enfocado en su familia, describiendo a su pareja y a sus hijos como sus pilares fundamentales. “Estoy muy bien, totalmente enfocado en mi familia, en mis pilares que son Guada, Vitto y Tomi. Quiero hacer las cosas bien, por eso estoy en tratamiento y me siento bien haciéndolo”, comentó Lavezzi.
Además, subrayó la importancia de poder acompañar a sus hijos en sus respectivas etapas de vida: “Lo que más me importa es poder acompañar a mis hijos, a cada uno en lo que le está tocando vivir”.
El camino hacia la recuperación
La decisión de Lavezzi de mudarse y centrarse en su familia refleja su compromiso con su proceso de sanación. A través de su tratamiento y el apoyo de sus seres queridos, el exjugador busca no solo superar sus adicciones, sino también reencontrarse con su esencia y disfrutar de la vida familiar.
En resumen, Ezequiel Lavezzi continúa su camino hacia la recuperación, apoyado por su familia y enfocado en ser un mejor padre, mientras se aleja de los problemas que lo llevaron a la rehabilitación.