
El pasado domingo, en el Chinquihue, Deportes Puerto Montt se consolidó como líder de la Segunda División Profesional tras vencer a Deportes Melipilla. Los “Hijos del Temporal” alcanzaron un total de 39 puntos, lo que les otorga una ventaja de ocho puntos sobre los metropolitanos, quienes ocupan el cuarto lugar en la tabla y tienen un partido menos.
El encuentro estuvo marcado por la decisión del árbitro Rodrigo Farías, quien no sancionó un penal que parecía claro a favor de Deportes Melipilla en los minutos finales del partido, lo que podría haber llevado a un empate para los visitantes.
En la zona mixta, uno de los jugadores más experimentados del equipo, Cristián Magaña, expresó su frustración ante la situación. “Me cansé de la injusticia, aunque me den 30 fechas. El fútbol está muy sucio. Nos cagaron el año pasado y todo se arregla en cuatro paredes. Si tú ves el video, no fue penal”, comenzó diciendo.
Magaña continuó su declaración, manifestando su descontento con el criterio del árbitro: “Mis lágrimas no son de vender humo. Me cansé de ser buena gente. No puedo hablar de robo porque no lo conozco como persona, pero me duele porque era un penal clarísimo y él cobró el de ellos porque quiso compensar”. Además, el jugador acusó una supuesta persecución hacia el club: “A Melipilla lo quieren cagar. La misma gente de Puerto Montt nos gritaba que después nos quitaban los puntos. Si ganábamos ahora, vamos a subir otra vez. Somos un problema en la ANFP y se cagan a niños que no tienen ni para entrenar en cadetes”.
Magaña también recordó la pérdida del ascenso por secretaría el año anterior, afirmando: “Para la ANFP somos un cacho. La regla sub 20 es para puros representantes. A la gente le gusta denostar al otro. Nos tienen miedo porque somos personas honradas. A estas alturas, como dijo alguien por ahí, es mejor contratar un buen abogado que un ‘9’”, concluyó el defensor de Deportes Melipilla.