Temblores en la región de Coquimbo generan preocupación. Cristóbal Muñoz aclara que son réplicas, no un enjambre sísmico. Mantente informado y preparado.
Pese a que Chile es conocido por su alta actividad sísmica, en los últimos días ha captado la atención una serie de temblores que han tenido lugar en el norte del país, particularmente en la región de Coquimbo.
Los eventos sísmicos comenzaron el 31 de agosto, cuando se registró un sismo de 5,2 grados en la escala de Richter en La Serena. Desde ese momento, en un lapso de menos de tres días, se han producido aproximadamente 15 temblores de mediana intensidad en la zona, además de cerca de diez movimientos telúricos en el extremo norte del país.
Cristóbal Muñoz, director de la Red Geocientífica de Chile, proporcionó información sobre la situación a Meganoticias. Muñoz explicó que el término “enjambre sísmico” se refiere a una serie de sismos que ocurren en una zona específica de manera repentina, con una frecuencia notable en la misma área o en sus cercanías, y a diferentes profundidades.
El director aclaró que, para que se considere un enjambre sísmico, debe haber una duración prolongada de estos eventos. Generalmente, se requiere un periodo de entre 48 y 72 horas para determinar si se trata de una secuencia de enjambres sísmicos. Sin embargo, Muñoz indicó que lo que está ocurriendo en la región de Coquimbo no se clasifica como un enjambre sísmico, sino más bien como réplicas. Esto se debe a que los temblores están ocurriendo en el mismo sector, pero presentan magnitudes similares y estables.
Muñoz también destacó que un enjambre sísmico se caracteriza por tener magnitudes variables, lo que significa que pueden presentarse eventos de menor, mediana y mayor magnitud. En contraste, la serie de temblores en Coquimbo no muestra esta variabilidad en magnitudes.
A pesar de la actividad sísmica reciente, Muñoz enfatizó que esto no implica necesariamente que se produzca un sismo de mayor intensidad o un terremoto en el futuro. No obstante, hizo un llamado a la población para que tome medidas preventivas y establezca un protocolo familiar que les permita estar preparados ante posibles eventos sísmicos de mayor envergadura.

