
La reciente eliminación de Corinthians en las semifinales de la Copa Sudamericana ante Racing en el Cilindro de Avellaneda ha llevado al equipo a cambiar su enfoque hacia el Brasileirão. El enfrentamiento contra Palmeiras se presentaba como una oportunidad crucial para el conjunto dirigido por Ramón Díaz para revertir su situación en el torneo. Después de haber enfrentado una fase complicada que generó temores de descenso, el equipo logró encadenar una serie de victorias que les permitió modificar sus objetivos y aspirar a una clasificación para competiciones continentales que se les había escapado en la temporada anterior.
El contexto del clásico paulista
El clásico paulista entre Corinthians y Palmeiras no solo se destacó por la importancia del partido en la tabla de posiciones, sino también por los incidentes ocurridos en las tribunas. Durante el encuentro, los aficionados del Timao lanzaron a los jugadores rivales un cabeza de cerdo, un gesto que hace referencia al apodo Porco que los hinchas de Palmeiras han utilizado desde finales de la década de 1960.
Un recuerdo doloroso
Este acto remite a un trágico suceso ocurrido en abril de 1969, cuando Corinthians sufrió la pérdida de dos de sus jugadores, Lidu y Eduardo, en un accidente vial. Esta tragedia conmovió a gran parte del pueblo brasileño, aunque los dirigentes de Palmeiras se negaron a atender un pedido especial para incorporar a otros futbolistas como reemplazo. Con un plantel disminuido y golpeado anímicamente, Corinthians se convirtió en el máximo favorito para el campeonato, lo que atrajo la atención de la sociedad hacia su eterno rival.
El entonces presidente del club, Wadih Helu, expresó en ese momento: “Todo mundo sabe que tiene espíritu cerdo”, lo que dio origen a un estigma que perduraría durante un largo período. Durante 20 años, los aficionados de Palmeiras utilizaron el término cerdos como un insulto hacia Corinthians. Sin embargo, en 1980, un directivo llamado João Roberto Gobbato, quien era el director de marketing del club, tomó la iniciativa de transformar este apodo en un halago.
La evolución del apodo
Al principio, Gobbato enfrentó resistencia por parte de los propios aficionados, quienes no aceptaban la idea de vincular a su equipo con cerdos. Sin embargo, en 1986, el equipo salió a la cancha con un cerdo como mascota, y el jugador Jorginho, figura del equipo en ese entonces, posó para la tapa de la revista Placar con el título arriesgado: “Rompe tabú: ¡Dale Porco!”. Desde ese momento, los hinchas comenzaron a identificarse con el apodo, y el cerdo se convirtió en la mascota oficial del club, en honor a la historia del equipo.
Los festejos de los títulos de la Libertadores en 1999, 2020 y 2021 estuvieron marcados por la presencia del cerdo en las celebraciones. A pesar de esta apropiación del apodo, los adversarios de Corinthians continúan utilizando el término de manera despectiva. En el último clásico, correspondiente a la fecha 32 del torneo, el público local recibió a los jugadores rivales con el mismo gesto de arrojar un cráneo de cerdo al campo.
Nadie ha podido explicar cómo la torcida logró ingresar el cráneo al estadio, lo que añade un elemento de misterio a este incidente que ha marcado la historia reciente de los clásicos entre Corinthians y Palmeiras.