
Un episodio de tensión se vivió el pasado fin de semana durante el partido entre Universidad Católica y O’Higgins, donde los cruzados cayeron 1-0 en Rancagua. En los minutos finales del encuentro, el delantero Clemente Montes mostró su frustración al cabecear a su compañero Matías Palavecino, quien había tomado el balón para ejecutar un tiro libre cerca del área rival. La situación generó un revuelo en redes sociales, donde los aficionados no tardaron en comentar sobre el incidente, que rápidamente se volvió viral.
La escena se produjo en un momento crítico del partido, cuando Universidad Católica buscaba desesperadamente el gol del empate. La reacción de Montes fue interpretada por algunos como un indicio de tensiones internas en el equipo. Sin embargo, el propio jugador se dirigió a los medios para aclarar lo sucedido. En una conferencia de prensa, Montes minimizó el incidente, explicando que la presión por ganar puede llevar a reacciones impulsivas. “Vengo de expulsiones más o menos con una misma reacción y tampoco corresponde hacerla, pero yo creo que al final la emocionalidad de lo de ganar, el querer ganar los partidos, te lleva al límite en esa situación”, comentó.
Montes también destacó su confianza en ejecutar tiros libres, mencionando que se había preparado para ello. “En ese caso quizá yo me sentía con mucha confianza y muy preparado para patear los tiros libres porque lo he venido trabajando”, agregó. A pesar de la tensión del momento, el jugador elogió la habilidad de Palavecino, quien casi logra marcar con su tiro libre, que fue detenido por el arquero Omar Carabalí.
El delantero de Universidad Católica concluyó su intervención asegurando que el conflicto quedó en el campo de juego y que la relación con Palavecino está en buenos términos. “Después en el camarín, como si nada. Volvimos, que al final todos tenemos el mismo objetivo de querer ganar, entonces la situación quedó ahí. Igual se habló en la semana y, como dije al final, quizás hizo demasiado ruido. Pero en la interna, que es lo importante, que hay que estar muy unidos, quedó como si nada”, finalizó Montes.
Este incidente se suma a la presión que enfrenta Universidad Católica en la temporada, donde los resultados son cruciales para mantener la competitividad en el torneo.