
El Chelsea enfrenta una sanción histórica de la Premier League por pagos ilícitos a agentes y terceros, justo antes de su duelo de Champions League contra el PSG.
El club londinense se encuentra en medio de su preparación para el partido de vuelta de los octavos de final de la UEFA Champions League contra el Paris Saint-Germain, programado para este martes. Sin embargo, la concentración del equipo se ha visto interrumpida por la noticia de una sanción impuesta por la Premier League, que ha decidido castigar al Chelsea por violaciones a sus normas, incluyendo pagos ilegales a agentes y a terceros.
La sanción incluye una multa récord de 12,5 millones de euros y una inhabilitación para fichar jugadores en sus categorías inferiores durante un periodo de 9 meses. Además, el primer equipo ha recibido una sanción de un año sin poder fichar, aunque esta medida se encuentra en suspensión y solo se aplicará si el club reincide en futuras infracciones.
La decisión de la Premier League se basa en la admisión del Chelsea de haber infringido las normas al realizar pagos ilícitos que suman 54,5 millones de euros a agentes y terceros en transferencias realizadas entre 2011 y 2018. Durante la revisión de los registros, también se encontraron irregularidades en la inscripción de jugadores en las categorías inferiores del club. Estas infracciones ocurrieron durante la era de Roman Abramovich como propietario del Chelsea, que abarcó desde 2003 hasta 2022, un periodo en el que el club logró conquistar dos títulos de la Champions League.
Entre los jugadores destacados que formaron parte del Chelsea durante esos años se encuentran figuras como Eden Hazard, Samuel Eto’o, Willian, Ramires, David Luiz, Andre Schürrle y Nemanja Matic.
El Chelsea emitió un comunicado en el que señala que las sanciones son parte de un acuerdo alcanzado con la Premier League, tras aceptar los cargos por las infracciones que ocurrieron “hace una década”. Por su parte, la Premier League destacó que el club mostró una actitud “proactiva” al presentar pruebas y admitió los cargos, lo que, junto a su “excepcional cooperación” durante la investigación, fue fundamental para que la sanción de no fichar para el primer equipo quedara en suspenso.