
Un nuevo Consejo de Presidentes de la ANFP concluyó en medio de tensiones y acusaciones de un intento de golpe de estado en el fútbol chileno.
La reunión, que tuvo lugar en las últimas horas, evidenció el quiebre interno que atraviesa la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP). Durante el encuentro, se discutió el avance de un proyecto de ley que busca modificar las Sociedades Anónimas Deportivas, lo que podría transformar significativamente la influencia de los agentes en el fútbol nacional y establecer una mayor fiscalización sobre la multipropiedad de los clubes, generando preocupación entre los dirigentes.
Asistentes al consejo describieron la jornada como “durísima” y “vergonzosa”, destacando que el ambiente se tornó tenso cuando el secretario general, Jorge Yunge, acusó abiertamente que “hay un intento de golpe de estado” dentro de la ANFP. El presidente de la ANFP, Pablo Milad, intentó calmar la situación, pero se vio envuelto en intercambios tensos con otros dirigentes, como Juan Tagle, presidente de Cruzados.
La tensión había comenzado antes de la reunión, cuando la Comisión de Clubes intentó tomar el control de los cuatro cupos del profesionalismo en la Federación sin pasar por votación. Los dirigentes Juan Tagle (UC), Pablo Ramírez (Coquimbo Unido), Jorge Fistonic (Deportes Iquique) y Felipe Muñoz (Rangers) buscaban reemplazar a Sebastián Nasur, Armando Cordero, Luis Galdames y Rafael González, pero su propuesta fue rechazada de inmediato por la directiva, que recordó que el Consejo de Presidentes es el encargado de proponer los nombres y que el directorio debe aprobarlos.
Tras el fracaso de su intento, los dirigentes lanzaron una advertencia: si no se llegaba a un acuerdo, interpondrían un voto de censura contra la mesa directiva, lo que muchos consideraron un intento de desestabilización. Yunge, al considerar la situación como una falta de respeto, decidió retirar el punto de la tabla, lo que generó aún más malestar entre los presidentes presentes. “Fue una afrenta. Muchos presidentes lo consideraron una falta de respeto y se generó mucha molestia”, indicó El Deportivo.
A pesar de las tensiones y la polarización de opiniones, el consejo finalizó sin acuerdos, dejando en evidencia la creciente división dentro de la ANFP y la incertidumbre sobre el futuro del fútbol chileno.