Las playas chilenas son un atractivo fundamental durante el verano, marcando el inicio de la temporada de vacaciones para miles de trabajadores y estudiantes. Sin embargo, estudios científicos han indicado que algunas de estas playas están en peligro de desaparecer debido a la erosión. Investigaciones recientes han revelado que en un corto período, playas reconocidas han experimentado un aumento en su erosión, con tasas de retroceso que superan los cinco metros anuales.
La playa de Santo Domingo en la región de Valparaíso
Una de las playas que ha generado preocupación entre los especialistas es Santo Domingo, ubicada en la región de Valparaíso. Este balneario es conocido por su arena oscura y su ambiente tranquilo, lo que lo convierte en un destino ideal para quienes buscan relajarse y disfrutar de la naturaleza en el litoral central. Sin embargo, la playa está sufriendo un retroceso acelerado, y uno de los fenómenos que contribuyen a esta situación son las marejadas.
El geólogo de la Universidad Mayor, Christian Salazar, abordó este tema en el matinal Tu Día de Canal 13, explicando cómo se produce este fenómeno. Salazar indicó que “ese oleaje de mal tiempo es el que te comienza a socavar y sacar la arena, el de las marejadas y el de los temporales que tenemos en invierno”.
Otras playas en riesgo
La situación de Santo Domingo no es un caso aislado, ya que existe un listado de balnearios en Chile que están experimentando un constante retroceso. La erosión costera es un fenómeno que afecta a diversas playas a lo largo del país, y los especialistas continúan monitoreando estas áreas para evaluar el impacto de las condiciones climáticas y otros factores ambientales.
La preocupación por la erosión de las playas chilenas ha llevado a un llamado a la acción para proteger estos espacios naturales, que son vitales tanto para el ecosistema como para la recreación de la población. Las marejadas, junto con otros factores como el cambio climático, están contribuyendo a la pérdida de arena y a la reducción de la superficie de las playas, lo que podría tener consecuencias significativas para el turismo y la economía local.

