Los pensionados han comenzado a recibir el Beneficio por Años Cotizados, una ayuda estatal que incrementa sus pensiones mediante un aporte en Unidades de Fomento (UF). Este beneficio consiste en un pago adicional de 0,1 UF por cada 12 meses de cotización, con un límite de 2,5 UF mensuales, lo que equivale a un máximo de 25 años de cotizaciones. Este aporte es aplicable tanto a hombres como a mujeres, aunque se anticipan ajustes en los requisitos para el grupo femenino.
La implementación de este beneficio se enmarca en un contexto de cambios progresivos en los requisitos de cotización. Según información de ChileAtiende, a partir de enero de 2028, las mujeres deberán contar con un mínimo de 132 meses de cotizaciones (equivalente a 11 años), aumentando gradualmente en 12 meses adicionales por cada 24 meses que transcurran, hasta alcanzar un total de 180 meses (15 años) de cotización en 2036.
Para acceder a este beneficio, los pensionados deben cumplir con ciertas condiciones: tener 65 años o más, estar pensionados por vejez o invalidez a través de una Administradora de Fondos de Pensiones (AFP) o una compañía de seguros de vida, y contar con al menos 120 meses de cotizaciones (10 años) si son mujeres, o 240 meses (20 años) si son hombres. El máximo de cotizaciones que se puede reconocer para este beneficio es de 300 meses (25 años).
El pago del beneficio se realizará en enero de 2026 para aquellos que ya estaban pensionados y cumplían con los requisitos al 30 de noviembre de 2025. Para quienes se pensionen a partir de diciembre de 2025, el beneficio se pagará de forma diferida, es decir, se incluirá en el primer pago de pensión y se considerará el retroactivo correspondiente si aplica.
Este nuevo aporte se suma a otros beneficios sociales, como el Aporte Familiar Permanente y la Pensión Garantizada Universal, que buscan mejorar la calidad de vida de los pensionados en el país.

