La Pensión Garantizada Universal (PGU) es un beneficio mensual que otorga el Instituto de Previsión Social (IPS) en Chile, destinado a mejorar las pensiones de los jubilados más vulnerables del país.
Este subsidio económico, que asciende a $231.732 mensuales, está diseñado para beneficiar al 90% de la población jubilada que se encuentra en la situación socioeconómica más precaria. La PGU forma parte del “pilar estatal” del sistema previsional chileno, y su objetivo es proporcionar un apoyo financiero a quienes más lo necesitan.
Para poder acceder a la PGU, los solicitantes deben cumplir con ciertos requisitos. Es necesario estar jubilado y haber alcanzado la edad de 65 años. Sin embargo, se permite iniciar el trámite desde los 64 años y 9 meses, facilitando así el acceso a este beneficio. Además, los solicitantes no deben pertenecer al 10% más rico de la población, según lo indicado en el Registro Social de Hogares (RSH). También se requiere haber residido en Chile durante al menos 20 años desde los 20 años de edad, y haber vivido en el país durante un período mínimo de cuatro años en los cinco años previos a la solicitud.
El monto de la PGU que se puede recibir varía según la pensión base del solicitante. Aquellos que perciben hasta $789.139 recibirán el monto completo de $231.732. Para quienes tienen pensiones entre $789.139 y $1.252.602, el monto de la PGU será variable, mientras que aquellos con pensiones superiores a $1.252.602 no tendrán derecho a este beneficio. Es importante destacar que, gracias a la Reforma de Pensiones, los mayores de 82 años tienen derecho a un monto de PGU de $250.275, lo que representa un incremento en el apoyo económico para este grupo etario.
La PGU se ha convertido en un pilar fundamental para la seguridad económica de los jubilados en Chile, contribuyendo a mejorar su calidad de vida y a reducir la pobreza en este sector de la población.

