
Durante el mes de marzo, muchas personas enfrentan una carga económica significativa debido a los gastos escolares y trámites relacionados con vehículos, como el Permiso de Circulación y el Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP). Esta situación se agrava para aquellos que se encuentran en situación de cesantía, quienes son los más afectados por estas presiones financieras. Para mitigar esta situación, el Estado ha implementado una serie de bonos y beneficios destinados a apoyar a las personas desempleadas mientras buscan nuevas oportunidades laborales.
Uno de los principales beneficios disponibles es el Fondo de Cesantía Solidario (FCS), que está diseñado para aquellos que no tienen suficientes recursos en su Cuenta Individual de Cesantía, administrada por la Administradora de Fondos de Cesantía (AFC), o que ya han agotado su Seguro de Cesantía. Para acceder a este beneficio, los solicitantes deben cumplir con ciertos requisitos: estar cesantes al momento de la solicitud, tener al menos 10 cotizaciones pagadas en el FCS dentro de los 24 meses previos al despido, y en zonas con estado de catástrofe, se requieren solo 8 cotizaciones. Además, las tres últimas cotizaciones deben ser continuas y del mismo empleador, y el término del contrato debe haber sido por causas específicas como vencimiento del plazo o fuerza mayor. También es necesario activar una cuenta en la Bolsa Nacional de Empleo (BNE).
Otro beneficio disponible es el Subsidio de Cesantía, que está destinado a quienes no cumplen los requisitos para acceder al Seguro de Cesantía. Este subsidio, administrado por el Instituto de Previsión Social (IPS) o las cajas de compensación, se otorga por un máximo de 360 días e incluye asistencia médica gratuita, asignaciones familiares y/o maternales, y asignación por muerte. La solicitud de este subsidio debe realizarse directamente en la institución previsional correspondiente.
El Seguro de Cesantía, por su parte, protege a quienes han perdido su empleo por despido, renuncia o finalización de contrato, ofreciendo prestaciones económicas, de salud, sociales y previsionales. Para acceder a este seguro, los solicitantes deben estar cesantes y cumplir con requisitos de cotización: 10 cotizaciones mínimas para contratos indefinidos y 5 para contratos a plazo fijo o por obra. Las solicitudes pueden realizarse a través de la sucursal virtual de la AFC o de manera presencial en sus oficinas.
Finalmente, la Bolsa Nacional de Empleo (BNE) es una plataforma que centraliza ofertas laborales de organismos públicos y privados. Aunque no proporciona un aporte económico, la inscripción en esta bolsa es gratuita y está abierta a cualquier persona mayor de edad. Además, estar inscrito en la BNE es un requisito para acceder al Fondo de Cesantía Solidario. Estos beneficios son fundamentales para ayudar a las personas cesantes a enfrentar la difícil situación económica que se presenta en marzo.