La reciente aprobación de la moción para destituir al presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, marca el fin de una crisis política y judicial que ha durado 11 días. Esta situación se intensificó tras la declaración de ley marcial por parte del mandatario, lo que sumió al país en uno de los mayores caos de su historia democrática reciente. En un discurso televisado, Suk-yeol expresó su frustración y anunció que daría “un paso costado”, instando a poner fin a la “política de los excesos y la confrontación”.
Desde que el presidente anunciara la sorpresiva declaración de estado de excepción el martes 3, las presiones políticas en su contra han aumentado, lo que también ha llevado a una investigación por parte de las autoridades surcoreanas. Esta inhabilitación ha sido el resultado de una serie de maniobras por parte de la formación gobernante, el Partido Poder Popular (PPP), que ha tratado de controlar los tiempos y apartar el poder de Yoon.
Los acontecimientos más relevantes desde la declaración de la ley marcial son los siguientes:
Martes 3
El presidente Yoon Suk-yeol declaró una emergencia con el objetivo de proteger el “orden constitucional” y acusó al principal bloque de oposición, el Partido Democrático (PD), de ser “fuerzas pronorcoreanas”. A raíz de esta declaración, comenzaron a congregarse ciudadanos frente a la Asamblea Nacional para protestar y reclamar la dimisión de Yoon, desafiando el decreto militar que prohíbe todas las actividades políticas, incluidas las manifestaciones.
Miércoles 4
El propio partido gobernante, a través de Han Dong-hoon, calificó la situación como “errónea” y afirmó que trabajaría “junto al pueblo” para detenerla. Un total de 190 diputados lograron acceder a la Asamblea antes del despliegue del cordón policial bajo la ley marcial, o consiguieron sortearlo, y votaron a favor de una resolución para levantar la excepción. Se anunció la retirada de la ley marcial, siguiendo lo establecido en la Constitución, que obliga al Ejecutivo a esa medida extraordinaria si así lo requiere el parlamento.
Las formaciones opositoras, incluyendo el Partido Democrático y otras cinco, anunciaron la presentación de una moción parlamentaria para destituir al presidente, considerando que su actuación fue “una clara violación de la Constitución”.
Jueves 5
El ministro de Defensa, Kim Yong-hyun, aceptó la responsabilidad de haber ordenado a las tropas infiltrarse y tomar el órgano legislativo. La policía surcoreana abrió investigaciones contra altos cargos militares, quienes fueron acusados de cometer delitos de traición en la aplicación de la ley marcial.
Viernes 6
El líder del PPP pidió la suspensión “de inmediato” de sus funciones, tras conocerse que había ordenado arrestos de líderes políticos, incluyendo a Han. Durante una reunión, el portavoz de la fuerza mantenía su posición de rechazar al presidente.
Sábado 7
Suk-yeol se disculpó con el pueblo surcoreano por los inconvenientes provocados, aunque no decretó la ley marcial, y dejó la estabilización de la situación política en manos de otros. La inhabilitación del presidente fracasó debido a la falta de quórum en la Asamblea, ya que una amplia mayoría boicoteó la votación.
Domingo 8
El exministro de Defensa, Yong-hyun, fue arrestado de manera urgente por decisión de la fiscalía.
Lunes 9
El Ministerio de Justicia impuso una prohibición de abandonar el país a Yong-hyun mientras se le investiga por otros cargos.
Martes 10
Se aprobó un presupuesto especial que respalda unos presupuestos generales recortados para 2025, en un intento de aumentar la presión sobre el presidente, quien sigue negándose a apoyar formalmente a los acusados de insurrección.
Miércoles 12
El presidente pronunció un discurso desafiante, justificando su decreto como una medida para “salvar” la democracia del país. La oposición presentó una nueva iniciativa para tratar de suspender las capacidades del presidente a través del proceso de destitución, votando de acuerdo a sus propias convicciones.
Jueves 14
Minutos antes de la votación para destituirlo, la postura oficial sobre la inhabilitación fue clara. En los siete días previos, se había indicado que votarían a favor de su destitución, lo que resultó en un voto adicional que llevó a la aprobación de la moción con 204 votos a favor, 85 en contra y 24 abstenciones. Yoon Suk-yeol queda inmediatamente despojado de sus poderes, y de manera interina, el primer ministro asumirá el cargo hasta que la Corte Constitucional del país delibere en un plazo máximo de seis meses para ratificar la decisión.

