
El destituido presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, fue liberado el pasado sábado 8 de marzo tras haber estado detenido durante 52 días, convirtiéndose en el primer mandatario en funciones en ser arrestado y juzgado mientras estaba en detención. Esta decisión fue tomada por el tribunal del Distrito Central de Seúl, que aceptó la solicitud de Yoon para cancelar su arresto. La Fiscalía Suprema, que se encarga del caso, optó por no apelar la decisión judicial, lo que permitió su liberación inmediata.
Detalles del arresto y liberación
El 15 de enero, Yoon Suk Yeol fue arrestado bajo la acusación de liderar una rebelión tras declarar la Ley Marcial de manera ilegal, un hecho que fue objeto de investigación por parte de la Fiscalía Suprema. La solicitud de liberación del presidente fue respaldada por sus abogados, quienes argumentaron que su detención era injusta e ilegítima. La 25ª División Penal del tribunal validó este argumento, lo que llevó a la decisión de anular la detención.
Al ser liberado, Yoon salió del Centro de Detención de Seúl y expresó su gratitud hacia sus seguidores, quienes lo apoyaron durante su tiempo en prisión. En su discurso, agradeció especialmente a aquellos que lo respaldaron en medio del frío invierno, subrayando la importancia de la solidaridad de su base de apoyo. Sin embargo, también hizo una mención dolorosa de la muerte de un manifestante que se quitó la vida en protesta por su arresto. Además, pidió la liberación de las personas que aún se encuentran detenidas por motivos relacionados con las manifestaciones en su contra.
Reacciones políticas
La decisión de la corte fue celebrada por el Partido del Poder Popular, que apoya al presidente Yoon. Por el contrario, el Partido Democrático de Corea criticó la decisión de la fiscalía de aceptar la liberación, tildando a Yoon de “líder de la rebelión”. Esta controversia ha generado una profunda división política en el país, evidenciando un conflicto creciente entre las principales fuerzas políticas de Corea del Sur.
Este episodio marca un hito en la historia reciente del país, dejando claro que la situación política está altamente polarizada. La resolución del caso podría tener repercusiones significativas en el panorama político surcoreano en los próximos meses.