La ministra de Salud de Chile, Ximena Aguilera, enfrenta crecientes presiones para que se pronuncie sobre la operación de su madre, quien fue intervenida quirúrgicamente en el Hospital del Salvador en circunstancias que han generado controversia. La intervención, realizada a la madre de 87 años de la ministra, se llevó a cabo de manera expedita, lo que ha suscitado críticas sobre posibles irregularidades en el proceso.
Según reportes de La Tercera, la madre de Aguilera fue sometida a una cirugía de cadera pocas horas después de su ingreso al hospital, sin haber completado todos los trámites administrativos requeridos. Este hecho ha levantado alarmas en el gobierno, especialmente tras la muerte de un paciente que necesitaba una reexploración quirúrgica, la cual fue suspendida debido a la operación de la madre de la ministra. Este paciente falleció tres días después de la intervención, lo que ha intensificado las demandas de explicaciones por parte de diversos sectores políticos.
El presidente de la comisión de Salud del Senado, Iván Flores, ha manifestado su preocupación, señalando que “han pasado varios días y no ha habido una versión oficial del Ministerio de Salud o una explicación personal por parte de la ministra”. Flores enfatizó que “saltarse la fila es más que feo” y que es necesario asumir responsabilidades en este contexto. Por su parte, el jefe de bancada de diputados del PPD, Raúl Soto, ha calificado la situación como compleja y ha instado a la ministra a proporcionar claridad sobre lo sucedido, afirmando que “la ciudadanía merece conocer la verdad”.
El diputado Juan Santana, del PS, ha solicitado que se haga pública la bitácora del hospital para esclarecer las decisiones tomadas en torno a la operación, mientras que el vicepresidente de la Cámara, Eric Aedo, ha ido más allá al pedir la renuncia de Aguilera, argumentando que su permanencia en el cargo es “insostenible” desde un punto de vista político y ético.
El diputado Rubén Oyarzo también ha instado a la ministra a romper su silencio y ofrecer explicaciones, advirtiendo que si no se presentan respuestas adecuadas, podría ser necesario que Aguilera asuma su responsabilidad y renuncie.
A pesar de las crecientes exigencias, la ministra Aguilera ha declarado que no ha considerado presentar su renuncia, manteniendo su posición en el gabinete mientras se desarrollan las investigaciones sobre los hechos ocurridos en el hospital.

