Análisis del colapso económico en China: medidas insuficientes y efectos globales. Expertos advierten sobre la falta de confianza y el impacto en los mercados.
El economista jefe de BCP Securities, Walter Molano, ha realizado un análisis crítico sobre la situación actual de la economía china, señalando que las decisiones tomadas por el gobierno de Beijing han contribuido al colapso del mercado inmobiliario. Este colapso, según Molano, es un factor clave que explica las dificultades económicas que enfrenta el país en la actualidad. En su evaluación, el experto en mercados emergentes expresa dudas sobre la efectividad del paquete de estímulos anunciado recientemente, sugiriendo que estos no revertirán la situación del gigante asiático ni sus repercusiones en la economía global.
Molano describe los estímulos como insuficientes, indicando que son principalmente de naturaleza monetaria, incluyendo reducciones en las tasas de interés y en los requisitos de reservas, así como un aumento en la disponibilidad de financiamiento. Aunque estas medidas pueden ofrecer cierto alivio, el economista destaca la ausencia de un enfoque fiscal robusto. Un aspecto crítico que menciona es la pérdida de confianza del consumidor, que ha sido severamente afectada por el colapso del sector de la vivienda. Este sector ha sido un pilar fundamental para muchos hogares chinos, que habían invertido una gran parte de sus ahorros en propiedades. Molano explica que las restricciones impuestas sobre la especulación inmobiliaria y la adquisición de múltiples propiedades han llevado a una caída drástica en los precios, lo que ha resultado en la quiebra de numerosas empresas constructoras y en la pérdida de ahorros para muchos ciudadanos.
En cuanto a la situación económica actual de China, Molano señala que está teniendo un impacto negativo en la economía mundial, provocando una disminución en los precios de las materias primas como el litio, el cobre, el petróleo y la soja. Además, menciona que la falta de demanda interna ha llevado a China a exportar grandes cantidades de producción a precios reducidos, lo que se conoce como dumping. Este fenómeno ha generado preocupaciones en países como Alemania, Estados Unidos y Brasil, donde las empresas están solicitando a sus gobiernos que implementen aranceles para protegerse de esta competencia desleal.
Molano también cuestiona la efectividad de los estímulos económicos, argumentando que no abordan el verdadero problema en China, que no es la falta de crédito, sino el colapso de muchas empresas y la pérdida de capital por parte de los ciudadanos. En su opinión, las medidas más adecuadas para revitalizar la economía china incluirían un aumento en el gasto fiscal. Sin embargo, plantea la interrogante sobre en qué áreas se podría invertir, dado que el país ya ha realizado significativas inversiones en infraestructura, incluyendo la red de trenes de alta velocidad más extensa del mundo y la construcción de ciudades que actualmente permanecen deshabitadas.
Por otro lado, el anuncio del Banco Popular de China ha generado reacciones mixtas en el mercado. Capital Economics ha reconocido que las nuevas medidas representan un cambio en la estrategia anterior, que se caracterizaba por un enfoque más gradual. Sin embargo, el economista jefe para China, Julian Evans-Pritchard, ha advertido que, aunque estas acciones son un paso positivo, probablemente no serán suficientes para cambiar la tendencia del crecimiento a menos que se acompañen de un mayor apoyo fiscal. Actualmente, las proyecciones de crecimiento para la economía china se sitúan en un 4,8%, cifra que se encuentra por debajo de la meta oficial del gobierno del 5%. Recientemente, instituciones como Goldman Sachs y Citigroup han ajustado sus previsiones de crecimiento a un 4,7% para el año, tras observar una desaceleración en la producción industrial en agosto. Oxford Economics también ha calificado las medidas como audaces, aunque han indicado que evaluarán su impacto y revisarán sus previsiones sobre la economía china en un futuro cercano.

