
Washington ha anunciado una inversión de un millón de dólares destinada a fortalecer la lucha contra el crimen organizado en Chile. Este acuerdo fue formalizado el lunes por la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, y el subsecretario de Estado para el Control de Armas y la Seguridad Internacional de Estados Unidos, Thomas DiNanno, en una ceremonia que tuvo lugar en la Cancillería chilena, con la presencia del embajador estadounidense en el país, Brandon Judd.
El convenio bilateral tiene como objetivo principal mejorar las capacidades institucionales de Chile en la lucha contra el narcotráfico, el lavado de activos y otras redes delictivas de carácter internacional. Los fondos, que se ejecutarán durante el presente año, se destinarán a fortalecer la coordinación interinstitucional y el intercambio de información e inteligencia entre las agencias de seguridad.
Entre las medidas específicas que se implementarán, se destaca la creación de un equipo conjunto que incluirá agentes del FBI, con al menos uno de sus funcionarios trabajando directamente con la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile. Este esfuerzo busca anticiparse a las actividades de grupos criminales internacionales que operan en la región, abordando delitos que trascienden las fronteras nacionales.
Además, el acuerdo contempla el refuerzo de la cadena de suministros del sector minero y un enfoque en los minerales críticos, lo que sugiere un interés por parte de Estados Unidos en asegurar la estabilidad y seguridad de este sector estratégico en Chile.
La firma de este acuerdo se produce en un contexto de creciente preocupación por la presencia de organizaciones criminales en América Latina, y refleja el compromiso de ambos países por colaborar en la mejora de la seguridad regional.