Volker Turk, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, condenó el ataque militar de Estados Unidos en Venezuela, afirmando que esta acción infringe el derecho internacional.
Durante una declaración reciente, Turk subrayó que la incursión de Estados Unidos en Caracas socava un principio fundamental del derecho internacional, al señalar que “los Estados no deben usar la fuerza para promover sus reivindicaciones territoriales o demandas políticas”. Esta intervención ha sido objeto de críticas, ya que, según el funcionario, no se puede justificar el uso de la fuerza, independientemente de las razones esgrimidas por Washington.
El ataque, que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro, ha dejado un saldo extraoficial de al menos 80 personas fallecidas. Turk enfatizó que el pueblo venezolano debe ser quien “sanar” y que el futuro del país debe ser determinado por sus ciudadanos, sin injerencias externas.
La vocera de la oficina de Turk también comentó sobre las justificaciones presentadas por Estados Unidos, que argumenta su intervención en la prolongada crisis de derechos humanos en Venezuela. Sin embargo, ella afirmó que “la rendición de cuentas por las violaciones de derechos humanos no puede lograrse mediante una intervención militar unilateral que viola el derecho internacional”.
La situación en Venezuela ha generado preocupación a nivel internacional, especialmente tras la declaración de estado de emergencia por parte de Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia tras la captura de Maduro. Esta medida ha suscitado inquietudes sobre la restricción de la libre circulación y la suspensión del derecho a protesta, lo que podría aumentar la inestabilidad en el país. Las autoridades de derechos humanos han expresado su alarma por la opresión prolongada de los derechos del pueblo venezolano y la posibilidad de que la intervención militar exacerbe la crisis actual.

