
Violaciones de derechos humanos en Venezuela: Human Rights Watch denuncia represión brutal tras elecciones. La comunidad internacional debe actuar urgentemente.
El informe elaborado por Human Rights Watch destaca que las autoridades de Venezuela están llevando a cabo violaciones sistemáticas de derechos humanos dirigidas contra manifestantes, transeúntes, líderes de la oposición y críticos del gobierno. Esta situación se ha intensificado tras la proclamación de Nicolás Maduro como ganador de las elecciones presidenciales el 28 de julio, en un contexto marcado por numerosas denuncias y cuestionamientos sobre la legitimidad del proceso electoral.
Juanita Goebertus, directora de la División de las Américas de Human Rights Watch, ha calificado la represión en Venezuela como “brutal” y ha instado a la comunidad internacional a “tomar medidas urgentes para garantizar que los venezolanos puedan protestar pacíficamente y que su voto sea respetado”.
El informe de Human Rights Watch señala que hay evidencia de que las autoridades venezolanas, junto con grupos armados leales al gobierno, conocidos como “colectivos”, han perpetrado abusos generalizados. Estos incluyen asesinatos, detenciones arbitrarias y procesos penales sin fundamento. Según la organización, se han recibido “reportes creíbles” sobre al menos 24 asesinatos relacionados con las protestas sociales que se han producido tras las elecciones, entre los cuales se encuentra un miembro de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). Estas informaciones provienen de organizaciones locales independientes como Foro Penal, Justicia Encuentro y Perdón, Monitor de Víctimas y Provea.
Human Rights Watch ha documentado de manera independiente 11 de estos casos, utilizando actas de defunción, videos, fotografías y testimonios de testigos. En cuanto a las detenciones, el gobierno venezolano ha reportado más de 2400 arrestos durante las protestas, de los cuales Foro Penal ha identificado a 1580 como “presos políticos”. Este número incluye a 114 adolescentes. Los delitos que la Fiscalía ha imputado a los detenidos están relacionados con “incitación al odio”, “resistencia a la autoridad” y “terrorismo”.
Además, el informe indica que el gobierno de Nicolás Maduro ha incrementado sus tácticas represivas, que incluyen la cancelación de pasaportes a opositores, la incitación a la población a denunciar a disidentes y la realización de allanamientos en comunidades populares.