
Venezuela ha denunciado una “gravísima agresión militar” por parte de Estados Unidos, lo que ha llevado al gobierno de Nicolás Maduro a declarar un estado de excepción tras fuertes explosiones en Caracas.
En un comunicado emitido el sábado, el gobierno venezolano rechazó y repudió lo que considera una agresión militar del actual gobierno estadounidense, instando a la comunidad internacional a tomar nota de la situación. El presidente Maduro, quien ha convocado movilizaciones en respuesta a estos eventos, declaró el “estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional”. Este estado tiene como objetivo proteger los derechos de la población y garantizar el funcionamiento de las instituciones republicanas, además de preparar al país para una “lucha armada”.
Las explosiones se registraron alrededor de las 02:00 horas locales (06:00 GMT) en Caracas, y fueron reportadas por periodistas de la AFP que se encontraban en la zona. Los ruidos, que se asemejaban a los de aviones sobrevolando la capital, han generado preocupación entre los ciudadanos y han sido interpretados como un indicio de escalada en las tensiones entre Venezuela y Estados Unidos.
Este incidente ocurre en un contexto de creciente hostilidad, donde el presidente estadounidense, Donald Trump, ha desplegado una flota de buques de combate en el Caribe y ha insinuado la posibilidad de ataques contra Venezuela. Trump ha afirmado que los días de Maduro en el poder “están contados” y ha acusado al mandatario venezolano de liderar una red de narcotráfico, acusaciones que el gobierno de Caracas niega, argumentando que Washington busca derrocar a Maduro para apoderarse de las vastas reservas petroleras del país, las más grandes del mundo.
En medio de esta crisis, se han reportado diversas reacciones internacionales y se espera que la situación continúe desarrollándose en los próximos días, con implicaciones tanto para la política interna de Venezuela como para sus relaciones exteriores.