Venezuela ha anunciado la liberación de 116 presos políticos en un proceso que se inició la semana pasada, en medio de un contexto de tensiones políticas y presiones internacionales. Esta medida fue comunicada el lunes por el Ministerio del Servicio Penitenciario, que indicó que las excarcelaciones benefician a individuos encarcelados por delitos relacionados con la alteración del orden constitucional y la estabilidad del país.
A pesar de la cifra oficial, organizaciones de derechos humanos y la oposición han reportado números más bajos. La ONG Foro Penal, por ejemplo, informó que durante la madrugada del lunes se llevaron a cabo 24 liberaciones, entre las cuales se encontraban dos ciudadanos italianos. La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, expresó su satisfacción por la liberación de Alberto Trentini y Mario Burlò, quienes se encuentran ahora en la embajada italiana en Caracas. Meloni agradeció al gobierno de la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, y confirmó que un avión partió desde Roma para repatriarlos.
El contexto de estas liberaciones se enmarca en la reciente captura del depuesto presidente Nicolás Maduro y la presión ejercida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha afirmado estar “a cargo” de la situación en Venezuela. Trump celebró las excarcelaciones, describiéndolas como un avance significativo en el proceso de cambio en el país.
Sin embargo, la situación de los presos políticos en Venezuela sigue siendo crítica. Grupos de derechos humanos estiman que entre 800 y 1,200 personas permanecen encarceladas por motivos políticos. En un caso reciente, un policía que había sido arrestado en diciembre por traición a la patria falleció bajo custodia, lo que ha generado preocupación entre los familiares de los detenidos, quienes continúan esperando noticias frente a las cárceles.
Las liberaciones de presos políticos son parte de un proceso más amplio que busca aliviar la presión internacional sobre el gobierno venezolano, aunque la oposición y las organizaciones de derechos humanos continúan monitoreando la situación con cautela.

