La pesca artesanal en la región de Valparaíso enfrenta serios desafíos debido al aumento en los precios del combustible, lo que ha incrementado notablemente los costos operativos de los pescadores.
Sindicatos de diversas caletas, incluyendo Quintero, Puchuncaví y la excaleta Sudamericana, han expresado su preocupación por el impacto que esta situación tendrá en los precios de productos marinos como la merluza, el jurel y el lenguado. Según los pescadores, el aumento en los gastos diarios de faena ha sido considerable en las últimas semanas, lo que podría traducirse en un encarecimiento de los productos del mar para los consumidores.
Javier Ojeda, representante del Sindicato de Trabajadores Independientes de Pescadores Muelle Sudamericana (SIPSA), advirtió que la situación tendrá repercusiones directas en la cadena de consumo. “Los productos van a ser enormemente incrementados dado que el alza nos afecta en un 25% y eso nos va a perjudicar y por eso se va a ver la necesidad de subir los precios”, afirmó Ojeda.
En respuesta a esta crisis, Osvaldo Urrutia, subsecretario de Pesca, anunció que el Gobierno implementará ayudas significativas para mitigar la carga económica de los pescadores. “Si sacamos la cuenta, un bono de 100 mil pesos durante 6 meses, casi 600 mil pesos. No resuelve todos los problemas, pero es importante (…) creemos que esto es un paso significativo”, indicó Urrutia.
Sin embargo, la respuesta del Gobierno ha sido cuestionada por Hugo Poblete, presidente de la Federación de Pescadores Artesanales Bahía Narau Quintero-Puchuncaví, quien señaló que los apoyos anunciados no son suficientes y no abordan adecuadamente la realidad del sector, especialmente para los tripulantes.
Además, los pescadores han manifestado su preocupación por el retiro del proyecto de nueva Ley de Pesca, lo que incrementa la incertidumbre sobre el futuro de la actividad pesquera en la región. Los sindicatos han alertado que el actual escenario representa un doble impacto para la pesca artesanal, afectando tanto la sostenibilidad de la actividad como el acceso de la población a productos del mar a precios razonables.
Ante esta situación, los sindicatos han reiterado su llamado a implementar medidas urgentes que eviten un impacto mayor en la cadena de consumo y aseguren la viabilidad de la pesca artesanal en la región.

