La Policía de Investigaciones (PDI) ha desarticulado una organización criminal dedicada al contrabando de cigarrillos en la región de Valparaíso, deteniendo a 12 personas, entre ellas un funcionario de Aduanas. La banda transportaba la mercancía desde el norte del país, oculta en camiones de gran tonelaje.
Esta operación es la segunda fase de una investigación llevada a cabo por la Brigada Antinarcóticos y contra el Crimen Organizado y la Brigada de Lavado de Activos de Valparaíso, en colaboración con el Ministerio Público. Durante la diligencia, se incautaron más de 1 millón de cajetillas de cigarrillos de contrabando, provenientes de Paraguay, con un valor total estimado en más de 3.200 millones de pesos. Además, se retiraron del mercado armas y otros elementos relacionados con el delito.
El prefecto Johnny Fica Méndez, jefe de la Prefectura de Crimen Organizado Centro, destacó que la organización es “bien estructurada, protegida y cuenta con una red de apoyo y logística”. A pesar de esto, la investigación permitió realizar detenciones en Quillota y en otras localidades del norte del país.
Fica añadió que se trata de un negocio altamente lucrativo, con un decomiso de 3.200 millones de pesos en contrabando y la recuperación de un patrimonio de 1.200 millones de pesos, además de la incautación de más de 30 vehículos y varios inmuebles. También se congelaron alrededor de 10 cuentas bancarias de los miembros de esta agrupación delictual.
El fiscal Ignazio Rivera confirmó que entre los detenidos se encuentra un funcionario de Aduanas de grado 19, cuyo salario es inferior a 1 millón de pesos. “Dentro de la investigación se logró constatar y verificar que este funcionario ostentaba bienes que no se asimilaban a su ingreso mensual”, explicó el fiscal. Entre los bienes incautados se encontraron carteras de Louis Vuitton, joyas, perfumes y dinero en efectivo.
Rivera detalló que el rol del funcionario en la organización consistía en “omitir la revisión de estos camiones con el fin de permitir el ingreso de esta carga”. Durante los allanamientos, se encontraron dos revólveres de marca Glock y diversos tipos de municiones, las cuales estaban registradas a nombre de uno de los líderes de la organización, por lo que no se le imputará por tenencia ilegal de armamento. Sin embargo, se hallaron elementos prohibidos como adaptadores.
Ninguno de los integrantes de esta organización criminal tenía antecedentes penales y ahora enfrentarán cargos por contrabando, asociación criminal, lavado de activos y delitos de cohecho, en el caso del funcionario público detenido.

