La administración de Donald Trump ha decidido desplegar buques de guerra en dirección a Venezuela como parte de una estrategia más amplia de Estados Unidos para combatir a los cárteles de droga en América Latina. Esta medida se produce una semana después de que se conociera la directiva secreta firmada por el presidente Trump, que autoriza al Pentágono a llevar a cabo operaciones militares directas contra estos grupos criminales, incluyendo a quienes son considerados sus líderes, como Nicolás Maduro. La orden permite realizar operaciones tanto en el mar como en territorio extranjero.
En este contexto, Nicolás Maduro es visto por el gobierno estadounidense como uno de los líderes del Cártel de los Soles, una organización criminal transnacional que ha sido catalogada como terrorista por Estados Unidos. Este cártel es acusado de proporcionar apoyo material a otros grupos criminales, como el Tren de Aragua y el Cártel de Sinaloa.
Respecto al despliegue militar en el sur del Caribe, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que Estados Unidos está listo para “usar todo su poder” para detener el “flujo de drogas hacia su país”. En este sentido, se han movilizado los buques USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson. Un funcionario estadounidense, que prefirió permanecer en el anonimato, confirmó a Reuters que alrededor de 4,000 marineros e infantes de marina están involucrados en estas operaciones en el sur del Caribe. Además, se incluirán aviones espía P-8, buques de guerra y al menos un submarino de ataque.
Según The New Herald, el jueves pasado se sumó un escuadrón anfibio al despliegue militar previamente anunciado. Estas operaciones en el sur del Caribe podrían prolongarse durante varios meses en aguas y espacio aéreo internacionales. El funcionario también indicó que “los activos navales pueden ejecutar labores de inteligencia, vigilancia o servir como plataforma para ataques dirigidos si se decide”.
En una actualización reciente, se informó que Estados Unidos ha ordenado el envío de barcos adicionales al sur del Caribe, específicamente el USS Lake Erie, un crucero de misiles guiados, y el USS Newport News, un submarino de ataque rápido de propulsión nuclear.
En respuesta a estas acciones, Nicolás Maduro anunció el despliegue de 4.5 millones de miembros de la Milicia Nacional en todo Venezuela, calificando las acciones del gobierno estadounidense como “ilegales”. La Milicia Nacional es una rama de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y está compuesta por voluntarios, lo que la convierte en el brazo más grande de las fuerzas armadas del país, aunque menos preparada para el combate.
Durante el fin de semana, se llevó a cabo el Plan Nacional de Soberanía y Paz “Simón Bolívar”, donde se convocó a la población a enrolarse en la Milicia Nacional. En un mensaje de audio difundido en su canal de Telegram, Maduro indicó: “He ordenado realizar otra jornada masiva de alistamiento nacional el próximo viernes 29 y sábado 30 de agosto, para que todos y todas puedan participar y completar así el alistamiento nacional y este primer paso de activación a filas del sistema defensivo”. En una actualización posterior, Maduro advirtió que a Venezuela “no la toca nadie” y aseguró que se han activado todas “las fuerzas y el poder nacional” para defender al país de las “amenazas ilegales, inmorales y criminales del imperio de Estados Unidos“.
A nivel internacional, China se pronunció en contra del patrullaje de buques de guerra estadounidenses, argumentando que estas acciones violan la soberanía de otros países y amenazan la paz regional. La portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, declaró que Pekín “se opone a cualquier acción que viole los propósitos y principios de la Carta de la ONU o infrinja la soberanía y seguridad de otros países”.
El gobierno de Paraguay recomendó a sus ciudadanos evitar viajar a Venezuela debido a la “delicada situación institucional y de seguridad” en el país. Desde Colombia, el presidente Gustavo Petro afirmó que “no existe” el Cártel de los Soles, describiéndolo como una “excusa ficticia de la extrema derecha para derribar gobiernos que no les obedecen”. En contraste, la primera ministra de Trinidad y Tobago declaró que si el gobierno estadounidense solicita acceso a su territorio, se le permitirá.
Desde Europa, Francia anunció que enviará refuerzos para la lucha contra el narcotráfico en el Caribe, subrayando la importancia de proteger sus territorios de ultramar, especialmente Guadalupe y Martinica.
En una entrevista con FOX News, la líder opositora venezolana Maria Corina Machado advirtió al régimen de Nicolás Maduro que Donald Trump “no está jugando”. Agradeció a Trump y a otros funcionarios estadounidenses por su enfoque contra la organización criminal que, según ella, ha tomado control de Venezuela. Machado afirmó que hay “fracturas” dentro del alto mando militar que aún apoya a Maduro, sugiriendo que deben tomar decisiones pronto, ya que se están dando cuenta de que Trump “no bromea”. En su mensaje, también destacó que el régimen de Maduro ha causado un daño inmenso al pueblo venezolano, obligando a un tercio de la población a huir y desestabilizando la región.

