La Universidad Andrés Bello (UNAB) ha logrado un hito significativo al ingresar al prestigioso Shanghai Ranking en Ciencias del Deporte, posicionando a su Facultad de Ciencias de la Rehabilitación y al Instituto de Ciencias del Ejercicio y la Rehabilitación (ICER) entre las 300 mejores instituciones del mundo en esta área.
Este reconocimiento internacional resalta la calidad y el impacto de la investigación que se lleva a cabo en la Facultad y el ICER, consolidando su liderazgo emergente en el ámbito científico. El Dr. Christian Campos, decano de la Facultad de Ciencias de la Rehabilitación, expresó: “Este posicionamiento internacional continúa fortaleciendo nuestra sinergia y evidencia la calidad de la investigación que realizamos. Seguiremos trabajando en la generación de conocimiento, uno de los objetivos centrales de nuestro Plan de Desarrollo, para aportar evidencia al área de Sport Sciences”.
El Global Ranking of Sport Science Schools and Departments evalúa el desempeño en investigación científica de instituciones especializadas en Ciencias del Deporte y del Ejercicio, utilizando indicadores bibliométricos objetivos. El Dr. Rodrigo Araneda, director del ICER, explicó que “este ranking se centra en la excelencia, visibilidad y proyección internacional de la investigación, permitiendo comparar de manera estandarizada a las principales unidades académicas del mundo en el ámbito de las ciencias del ejercicio y el deporte”.
La relevancia de este logro es notable, dado que el ICER fue fundado en 2022 y, en solo tres años, ha logrado posicionarse en un ranking altamente competitivo, lo que demuestra un desarrollo acelerado y estratégico. Este reconocimiento valida la calidad e impacto de la investigación en áreas como la ciencia del ejercicio aplicada a la salud y la rehabilitación, la neurorehabilitación, la rehabilitación en salud mental y cognición desde el movimiento, y la rehabilitación musculoesquelética.
Además, este logro posiciona a la Facultad y a la Universidad Andrés Bello entre las principales instituciones que generan evidencia científica en este ámbito. Para mantener este posicionamiento, es fundamental sostener la productividad científica y la calidad de las publicaciones, así como avanzar hacia proyectos colaborativos e interdisciplinarios. El Dr. Araneda concluyó: “El desafío no solo consiste en seguir produciendo evidencia de alto impacto, sino también en integrar saberes y metodologías que permitan ofrecer respuestas más innovadoras y efectivas frente a las necesidades de salud y rehabilitación”.

