
Rusia llevó a cabo un ataque masivo contra Ucrania, utilizando cientos de drones y decenas de misiles, lo que resultó en al menos cuatro muertes en Kiev, según informaron las autoridades ucranianas el viernes. Este bombardeo se produce en un contexto de tensiones crecientes, justo días después de que Ucrania y sus aliados reportaran avances en las negociaciones para un acuerdo de defensa ante posibles nuevas agresiones rusas.
El ataque nocturno, que dejó también al menos 25 heridos, se considera uno de los más intensos en los últimos tiempos. Edificios residenciales en la capital ucraniana fueron alcanzados, lo que provocó que cerca de 6,000 apartamentos quedaran sin calefacción en medio de temperaturas que rondan los -8 grados Celsius. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó que los servicios municipales han trabajado para restaurar la electricidad y la calefacción en instalaciones públicas, como hospitales, utilizando calderas portátiles.
Por segunda vez en el conflicto que ya dura casi cuatro años, Rusia utilizó el misil hipersónico Oreshnik, capaz de portar armas nucleares, lo que ha sido interpretado como una clara advertencia a los aliados de la OTAN. Este misil fue lanzado desde el campo de pruebas de Kapustin Yar, en el suroeste de Rusia, y se dirigió a infraestructura civil en Ucrania. El Servicio de Seguridad de Ucrania identificó restos del Oreshnik en la región de Leópolis, donde se cree que se almacena ayuda militar extranjera.
El Ministerio de Defensa de Rusia justificó el ataque como una represalia por un supuesto operativo ucraniano con drones contra una residencia de Vladimir Putin, afirmación que tanto Ucrania como Donald Trump han rechazado. Aunque el Kremlin no especificó los objetivos del Oreshnik, informes de medios rusos sugieren que uno de ellos podría haber sido una instalación subterránea de almacenamiento de gas natural en Leópolis.
El presidente ruso ha declarado que el Oreshnik puede alcanzar velocidades de Mach 10 y es inmune a los sistemas de defensa antimisiles, sugiriendo que su uso en un operativo convencional podría ser tan devastador como un ataque nuclear. La inteligencia ucraniana ha indicado que el misil está diseñado con seis ojivas, cada una con seis submuniciones, lo que aumenta su capacidad destructiva.
Este ataque se produce en un momento de creciente tensión entre Estados Unidos y Rusia, tras la condena de Moscú a la incautación de un petrolero por parte de la Casa Blanca y la reciente aprobación de un paquete de sanciones por parte de Trump destinado a afectar económicamente a Rusia.