
La dinámica del turismo y su impacto en la balanza de pagos en el contexto de la política cambiaria argentina.
El flujo de ingreso y salida de dólares en el último trimestre del año se verá influenciado por la dinámica del turismo de residentes argentinos en el exterior. Esta cuenta ha mostrado un crecimiento notable, con un aumento del 50% en el ritmo del déficit de divisas mensual en los últimos meses. La evolución del tipo de cambio ha sido más lenta que la inflación, lo que ha tenido un costo considerable para las reservas del Banco Central. Además, el esquema cambiario actual desvía el 20% de la liquidación de exportaciones hacia el mercado paralelo, conocido como el dólar blend. Esto ha llevado al mercado a cuestionar la capacidad de acumulación que tendrá la autoridad monetaria en el último trimestre del año, especialmente considerando que en octubre habrá una alta demanda de importaciones, lo que fue decidido por el Banco Central en agosto pasado.
Un informe reciente de la consultora Invecq ha puesto cifras a esta escalada, analizando cómo la economía atraviesa un proceso de atraso cambiario. Según los datos recopilados por el centro de estudios dirigido por Esteban Domecq, los egresos totalizaron 5.042 millones de dólares entre enero y agosto. El informe muestra un uso marcado de la emisión monetaria: mientras que en el primer mes se fueron 480 millones de dólares en promedio, en abril esa cifra escaló a 720 millones mensuales. En contraposición, los ingresos por la misma vía decrecieron, pasando de 240 millones en los primeros tres meses a 195 millones, lo que representa una caída del 18,8%. Esto resulta en un saldo deficitario de 3.345 millones de dólares.
Aunque no todos los gastos en moneda extranjera en el exterior son a costa del Banco Central, ya que los turistas pueden pagar sus resúmenes de tarjeta comprados en el mercado financiero o a través del “contado liqui”, es relevante el impacto que esto tiene en el balance monetario. Desde la consultora se indica que “otra manera de verlo es revisar dónde da similar”. En promedio, ingresaron a Argentina 776 mil personas al mes, lo que implica un 23% más en comparación con los trimestres de 2016 a 2023, excluyendo 2020 y 2021. Sin embargo, entraron 436 mil, lo que representa un 5,6% menos que la media de esos años. Durante casi todos los meses, el uso de la emisión ha caído, siendo mucho más pronunciada la caída entre abril y agosto, con un descenso del 20% y del 8,5% respectivamente.
Existen varios factores que están incidiendo en esta situación, y se observa una clara relación entre la balanza turística y el tipo de cambio: en términos reales, esto puede favorecer la entrada de extranjeros y disminuir la de locales. En este sentido, se destaca que el porcentaje de “turistas” fue del 30% elevado entre abril y agosto, y la diferencia fue aún mayor, alcanzando el 54% entre enero y agosto.
La situación es motivo de preocupación para el Gobierno nacional, que tiene dentro de sus opciones aplicar cambios en 2025, cuando deje de existir el Impuesto PAIS y otro recargo impositivo sobre el uso de tarjetas. Este impuesto ha llevado a una cotización elevada, alcanzando los $1.590 el viernes, y su precio se compone del resto que corresponde a la percepción de Ganancias y Bienes Personales, que finaliza su vigencia el 31 de diciembre. Sin este tributo, el dólar se ubicaría en una zona de $1.260, cerca del dólar blue y financiero. Sin embargo, esto tendría un fuerte impacto en la actividad del sector turístico, que ha visto un crecimiento en las pernoctaciones del 12,6% interanual, aunque ha caído un 14,7% entre abril y julio.
La Fundación Mediterránea ha subrayado que las situaciones extremas en las que viajan y visitan el país han llegado a ser de 2 a 1. Aunque actualmente no se encuentran en niveles tan drásticos, el ratio de receptividad aérea se ha ubicado en 1,37, acercándose a los niveles observados en 2019. Esta situación genera dudas sobre el tramo final de 2024, que suele tener una menor cuantía estacionalmente, coincidiendo con la llegada de la cosecha fina del año. Esto se ubica en un contexto de persistencia exportadora, que destina el 80% de sus liquidaciones a cambios que operan en el contado liquidación. Este sistema ha permitido dotar de oferta al largo del CCL y evitar saltos pronunciados, definiendo así que el Banco Central no acumule todas las divisas que surgen del intercambio comercial.
EcoGo ha analizado el nivel de intervención que implicó el dólar blend, mostrando cifras que evidencian una mayor intervención del gobierno en comparación con administraciones anteriores. En particular, se destaca que el exportador desvió 14.400 millones de dólares en liquidaciones, cifra que solo incluye la compraventa de bonos receptivos. Como comparación, el mandato de Sergio Massa en el Ministerio de Economía finalizó con un cálculo de 7.619 millones, mientras que la administración actual ha acumulado 2.766 millones en el paso de Martín Guzmán por el Palacio de Hacienda. Las diferencias en la aplicación de la regla 80/20 han sido marcadas, mientras que el gobierno de Alberto Fernández ha estado caracterizado por medidas discrecionales como las ventas de soja.