En medio de la creciente tensión entre Estados Unidos y Venezuela, el presidente Donald Trump no descartó la posibilidad de mantener una conversación con el mandatario venezolano Nicolás Maduro, si esto pudiera “salvar muchas vidas”. Durante un vuelo a su residencia en Florida, Trump comentó: “Quizás hable con él. Ya veremos”. Esta declaración se produce en un contexto de intensificación de las operaciones militares estadounidenses en el mar Caribe, donde la flota norteamericana se ha posicionado bajo el pretexto de combatir el narcotráfico.
Las palabras de Trump surgen en un momento crítico, ya que las aerolíneas internacionales han comenzado a cancelar vuelos y operaciones en Venezuela debido a la situación de seguridad. En este sentido, el gobierno de Trump ha declarado a Maduro como terrorista, lo que añade una capa de complejidad a cualquier posible diálogo.
Al ser cuestionado por un periodista sobre su disposición a dialogar con Maduro, a pesar de las acusaciones de su administración, Trump afirmó que “si podemos salvar vidas, si podemos hacer las cosas de la manera fácil, está bien. Y si tenemos que hacerlo de la manera difícil, también está bien”.
Además, Trump criticó a Maduro por la migración masiva hacia Estados Unidos, afirmando que el líder venezolano ha “enviado a millones de personas a nuestro país” y acusándolo de liberar prisioneros para que se trasladaran a territorio estadounidense. “Abrieron sus cárceles y los arrojaron a Estados Unidos, y no estamos contentos con eso”, añadió el presidente.
Estas declaraciones reflejan la compleja relación entre ambos países y la difícil situación humanitaria que enfrenta Venezuela, así como las implicaciones de la política exterior estadounidense en la región.

