
La Comisión Nacional de Energía (CNE) presentó el Plan de Expansión Anual de la Transmisión para el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de 2023, el cual ha sido calificado como insuficiente por Transmisoras de Chile. Este plan, que incluye un total de 45 obras, de las cuales 10 son de carácter nacional y 35 zonales, requiere una inversión total referencial de US$ 389 millones.
Críticas al Plan de Expansión
En una declaración oficial, Transmisoras de Chile expresó que “el Plan es insuficiente y no responde plenamente a las necesidades actuales y futuras”. Esta afirmación se basa en un estudio realizado por el Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI) de la Universidad de Chile, el cual fue encargado por el gremio. El estudio indica que existe un déficit de 3.000 MW en infraestructura de transmisión, lo que equivale a una inversión pendiente de US$ 900 millones para asegurar que la infraestructura esté alineada con las demandas energéticas futuras.
Proyecciones a Futuro
Además, Transmisoras de Chile advirtió que, con la futura entrada en operación de la línea Kimal-Lo Aguirre, que se prevé para finales de esta década, será necesario contar con infraestructura adicional hacia el año 2036. Se estima que los desembolsos necesarios para esta infraestructura adicional podrían alcanzar los US$ 2.000 millones hasta el año 2040.
Necesidades de Infraestructura
El gremio enfatizó que el Plan de Expansión 2023 mantiene la tendencia de no proponer obras que aumenten la capacidad de transmisión en los principales corredores hacia el norte. Esto es especialmente relevante dado el enorme potencial renovable en la zona, el desarrollo de nuevos proyectos y el incremento en los vertimientos de energía. La organización detalló que una mayor capacidad de transmisión permitiría abordar los cuellos de botella que afectan tanto la eficiencia del sistema como el crecimiento de la matriz energética limpia de Chile.
Cuestionamientos a la Planificación
Transmisoras de Chile también cuestionó decisiones como la de postergar muchas obras en la región de Ñuble, las cuales son necesarias para incrementar la seguridad zonal. En su opinión, estas decisiones son “cuestionables y ameritan al menos una revisión más profunda”. La organización reiteró la importancia de fortalecer la planificación y ejecución de las obras necesarias para consolidar el sistema, integrar más energía renovable (tanto instalada como en desarrollo) y mejorar la confiabilidad del sistema.
Detalles del Informe de la CNE
Según la información proporcionada por la CNE, las obras incluidas en el informe comenzarán su construcción en el primer semestre de 2026. Entre las obras destacadas se encuentra el “Nuevo sistema de control de flujo para tramos 220 kV Ciruelos–Nueva Pichirropulli”, que consiste en la instalación de equipos de control dinámico de flujo de potencia basados en tecnologías tipo FACTS, con el objetivo de optimizar la utilización de las líneas de transmisión en la zona sur. Otra obra resaltada por la CNE es el “Apoyo al abastecimiento de la ciudad de Antofagasta“, que implica una reestructuración del sistema de transmisión que actualmente abastece a esta ciudad del norte.