El anuncio de un aumento en las tarifas de entrada al Parque Nacional Torres del Paine ha generado un fuerte descontento entre los gremios turísticos de Chile, incluyendo a la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur) y a los Hoteleros de Chile. La Corporación Nacional Forestal (Conaf) comunicó que los nuevos precios entrarán en vigor el 1 de enero de 2026, justificando el incremento como una medida necesaria para “estructurar y regularizar la creciente demanda turística”.
El gobernador de la Región de Magallanes, Jorge Flies, detalló que el costo de entrada para un adulto extranjero pasará de $46.000 a $80.900, mientras que los adultos nacionales que deseen visitar el circuito W o el Macizo Paine verán un aumento de $13.500 a $37.800. Esta decisión ha sido criticada por los representantes del sector turístico, quienes consideran que las alzas impactan negativamente en la cadena turística nacional y generan preocupación entre los visitantes.
El presidente de Hoteleros de Chile, Alberto Pirola, manifestó su descontento al afirmar que “las alzas impactan en la cadena turística nacional”, lo que podría desincentivar a los turistas a visitar la región. Por su parte, la presidenta de Fedetur, Mónica Zalaquett, calificó el aumento como “injusto”, argumentando que no hay razones claras que lo justifiquen.
En respuesta a la controversia, los gremios han decidido convocar a una reunión con Conaf para discutir el tema y buscar un acuerdo que satisfaga a ambas partes. La situación se complica aún más al coincidir con el reciente proceso electoral, lo que ha llevado a cuestionamientos sobre el momento elegido para hacer este anuncio.
La investigación sobre el impacto de estas tarifas y la gestión de Conaf en el sector turístico de la región de Magallanes está en sus primeras etapas, según indicó Cristián Crisosto, fiscal regional de la zona.

