Los diputados de Acción Humanista, Tomás Hirsch y Ana María Gazmuri, han presentado un proyecto de ley que busca prohibir la erigición de monumentos y la designación de plazas, calles o cualquier espacio público con el nombre del dictador Augusto Pinochet.
Este proyecto legislativo se compone de un artículo único que establece: “Prohíbase en todo el territorio nacional el uso del nombre completo o una parte de este del Dictador Augusto Pinochet Ugarte para nombrar avenidas, calles, pasajes, plazas, plazuelas o cualquier tipo de equipamiento público, como también para nombrar edificaciones públicas y monumentos públicos.”
Además, la iniciativa señala que “Cualquier acto de la administración, ya sea a nivel central, regional o municipal, que exalte o rinda homenaje a la figura del Dictador Augusto Pinochet Ugarte, será nula de pleno derecho.”
En relación a esta propuesta, Tomás Hirsch, quien representa al Distrito 11 y es uno de los autores de la iniciativa, manifestó que “estamos hablando de alguien que fue un dictador, que violó sistemáticamente los derechos humanos, y eso está constatado en documentos oficiales en nuestro país.”
Hirsch continuó afirmando que “ponerle su nombre a algún espacio público, evidentemente es revictimizar a quienes sufrieron las diversas violaciones de derechos humanos: miles de detenidos desaparecidos, ejecutados políticos, exiliados, torturados, exonerados políticos.”
El diputado también destacó que “estamos hablando de una situación que fue absolutamente brutal y reconocida como una de las peores dictaduras de América Latina. Ponerle ese nombre a algún espacio público es generar un daño enorme e irreparable a la memoria de quienes fueron las víctimas.”
Hirsch expresó su esperanza de que “este sea un proyecto de ley no solo aprobado en esta Cámara, sino que además apoyado unánimemente, e incluso yo esperaría que el gobierno también lo acoja dándole la urgencia necesaria para convertirlo en ley.”
Por su parte, Ana María Gazmuri también se pronunció sobre la propuesta, indicando que “es impresentable someter al país a la vergüenza de homenajear con plazas o avenidas a sus peores delincuentes.”
Gazmuri comparó la situación con otros países, afirmando que “así como no hay en ninguna parte del mundo un parque Hitler o una plaza Idi Amin, nos negamos a que en Chile nos encontremos con una Avenida Augusto Pinochet, o incluso Daniel López. Así de ridículo suena.”
La diputada también subrayó que “nos ponemos así en línea con países como Alemania y Austria, que prohíben nombrar calles o lugares públicos con nombres de criminales de lesa humanidad, especialmente aquellos relacionados con el nazismo y el Holocausto. Actos de ese tipo son impensables para cualquier país que se defina como civilizado.”
Este proyecto de ley refleja un esfuerzo por parte de los legisladores para abordar el legado de la dictadura en Chile y su impacto en la memoria colectiva del país.

