Parlamentarios de oposición piden al Gobierno de Gabriel Boric implementar el modelo de Tolerancia Cero de Nueva York para combatir la creciente criminalidad en Chile.
El bloque de parlamentarios de oposición, conformado por las diputadas María Luisa Cordero y Camila Flores, así como el diputado Jorge Durán, ha solicitado al Gobierno de Gabriel Boric la implementación del modelo de Tolerancia Cero que se aplicó en Nueva York entre 1990 y 2007. Este enfoque es conocido por haber logrado una reducción del 77% en la tasa de criminalidad de la ciudad estadounidense. La petición de los legisladores surge en respuesta al incremento de crímenes violentos que se ha observado en la Región Metropolitana y en otras áreas del país, donde se ha registrado un aumento en el uso de armas de fuego de gran calibre y un incremento en el número de asesinatos en las últimas semanas.
El modelo de Tolerancia Cero de Nueva York se fundamenta en una serie de medidas estrictas que incluyen un aumento en la presencia policial, el establecimiento de un vínculo más cercano entre la policía y la comunidad, y la persecución activa de delitos menores, tales como el vandalismo, el consumo de alcohol en espacios públicos y el narcotráfico a pequeña escala. En este contexto, se destaca la afirmación del entonces jefe de policía de Nueva York en la década de los noventa, quien sostenía que “la policía debe sancionar todas las infracciones, por más insignificantes que parezcan, porque la sumatoria de esas pequeñas faltas crea un clima de desorden e inseguridad que favorece la irrupción del delito”.
Cordero, Flores y Durán han expresado su deseo de replicar este enfoque en Chile, con el objetivo de “restaurar la seguridad y la confianza ciudadana”, especialmente ante el aumento de delitos violentos y balaceras que han llevado al cierre temporal de centros de salud y establecimientos educativos. Camila Flores enfatizó que “la experiencia de Nueva York es un claro ejemplo de cómo la aplicación rigurosa de la ley, incluso en las infracciones más pequeñas, puede transformar una ciudad. Si lograron reducir la criminalidad en más de un 70% allá, no veo razón para que no podamos hacerlo en la Región Metropolitana o en Valparaíso, donde también tenemos alarmantes cifras de homicidios”.
El diputado Jorge Durán también subrayó la importancia de la inversión en tecnología y el aumento de la presencia policial en las calles, así como la desarticulación de los puntos de venta de drogas que generan violencia. Durán hizo un llamado al Presidente Boric para que se enfoque en la crisis de violencia que enfrenta el país, en lugar de distraerse con otros asuntos. “No podemos permitir que los espacios públicos se conviertan en tierra de nadie, debemos actuar ahora para retomar el control de nuestras calles”, afirmó.
Desde una perspectiva centrada en la salud mental de la población, la doctora María Luisa Cordero destacó que “el crimen no solo afecta la seguridad, también destruye el tejido social”. Cordero insistió en la necesidad de abordar los delitos menores antes de que se conviertan en problemas mayores, señalando que “esta estrategia no solo es necesaria, es urgente para devolverle la tranquilidad a las familias chilenas”. La parlamentaria concluyó su intervención afirmando que “los encerrados tienen que ser los criminales, no los ciudadanos de bien”.
Además, el bloque opositor ha enviado una carta a la embajadora de Estados Unidos en Chile, Bernadette Meehan, solicitando una reunión para discutir en mayor profundidad los alcances de esta normativa y cómo podría ser replicada en el contexto chileno.

