El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó a Ucrania recursos naturales a cambio de apoyo y garantías de seguridad, lo que generó una controversia que reavivó el debate sobre las tierras raras, minerales estratégicos que busca Washington. Sin embargo, expertos en el tema han señalado que Ucrania, bajo el liderazgo de Volodímir Zelenski, no posee estos recursos. En este contexto, Chile se destaca como uno de los pocos países que cuenta con tierras raras, específicamente en un proyecto controvertido en Penco, región del Bío Bío, liderado por la empresa Aclara. En una entrevista con BioBioChile, el gerente general de la compañía, Nelson Donoso Navarrete, discutió los principales desafíos que enfrenta la industria para contrarrestar el monopolio chino en este sector.
Desafíos de la industria de tierras raras
Nelson Donoso enfatizó la importancia de las responsabilidades compartidas entre el sector empresarial y el Estado, y mencionó la situación de la institucionalidad medioambiental en Chile, indicando que “con los tiempos de hoy, para aprobar proyectos, no somos competitivos”. Además, valoró la llegada del Grupo CAP al proyecto, señalando que en lugares donde no hay presencia de empresas ni del Estado, “es donde aparece lo peor de la sociedad” y el narcotráfico y el terrorismo pueden tomar el control de las comunidades.
Detalles del proyecto de tierras raras de Aclara
El proyecto de Aclara se diferencia de otros proyectos mineros en que no utilizará explosivos ni generará relaves, y se destaca por la reutilización del 95% del agua y la revegetación con especies nativas. Donoso explicó que la metalurgia se ha diseñado en colaboración con la Universidad de Concepción y la Universidad de Toronto, y que el proceso de extracción de concentrado de tierras raras es el más compatible con el medio ambiente a nivel mundial.
“No toma agua de su entorno, no tiene emisiones hacia el medio ambiente y el agua que utiliza es un concepto de economía circular”, afirmó Donoso. El agua utilizada proviene de desechos de la ciudad de Concepción, lo que permite recuperar recursos que de otro modo se perderían en el río Bío Bío.
El proceso de extracción se realiza sobre arcillas iónicas, utilizando un fertilizante, y los subproductos que no son mineral se devuelven a la tierra como material fértil para reforestar con bosque nativo. Donoso destacó que el proyecto tiene un impacto positivo en la biodiversidad, ya que se reforestarán áreas de bosque exótico como pinos y eucaliptus con especies nativas.
Impacto en la comunidad y la economía local
El impacto del proyecto en la región es significativo, especialmente en términos de empleo. Donoso mencionó que, tras el cierre de Fanaloza de Penco y de Huachipato, la región enfrenta un aumento en el desempleo. En la primera etapa del proyecto, se espera generar 400 empleos directos y aproximadamente 2,200 indirectos durante un periodo de nueve años. La inversión estimada para el proyecto es de alrededor de US$130 millones.
Aclara enfrenta el desafío de competir con el monopolio chino, que produce el 99% de las tierras raras del mundo de manera no sustentable. Donoso subrayó la necesidad de que el proyecto esté en operación a más tardar en 2027 para atraer la atención de la industria automotriz estadounidense y europea, que busca alternativas a los suministros chinos.
La llegada del Grupo CAP y su importancia
En marzo de 2024, el Grupo CAP acordó adquirir el 20% de la filial chilena de Aclara, REE Uno SpA, por US$29,1 millones. Donoso destacó que la llegada de CAP es sustantiva para el desarrollo del proyecto, ya que aporta capital y prestigio a nivel nacional. Además, se requiere de varios procesos adicionales para fabricar imanes a partir de tierras raras, y la colaboración con CAP es crucial para el desarrollo de la metalurgia.
Aclara ha establecido una compañía en Estados Unidos para desarrollar la separación de tierras raras y ha formado una sociedad con CAP para la metalurgia, donde ambas partes tienen un 50% de propiedad. Donoso mencionó que un grupo de ex trabajadores de Huachipato está involucrado en el desarrollo de la aleación metálica, lo que podría dar lugar a un “Huachipato 2.0”.
Institucionalidad medioambiental y tramitación de permisos
El proyecto de Aclara sigue en tramitación ambiental, un proceso que ha sido lento. Donoso comentó que Chile está impulsando reformas a la normativa ambiental y a los permisos sectoriales, ya que los tiempos actuales para aprobar proyectos no son competitivos. En el año anterior, no se aprobó ningún proyecto en la región del Bío Bío bajo el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
Donoso enfatizó la necesidad de optimizar los procedimientos de tramitación de permisos, señalando que si no se realizan reformas radicales, no se cumplirán los compromisos establecidos para 2050. En el segundo Estudio de Impacto Ambiental presentado por Aclara en septiembre de 2024, se recibieron más de 600 observaciones, lo que Donoso considera un número bajo en comparación con otros proyectos.
Relación con la comunidad y el contexto internacional
Aclara ha trabajado en estrecha colaboración con la comunidad de Penco, estableciendo un espacio de diálogo para abordar inquietudes. Donoso aclaró que el rechazo a las tierras raras en una consulta ciudadana anterior no se refiere a su proyecto, que es diferente en localización y proceso.
En el contexto internacional, la importancia de las tierras raras ha aumentado, especialmente con el anuncio de Trump sobre negociaciones con Ucrania para garantizar el suministro de estos minerales. Donoso concluyó que la relevancia crítica de las tierras raras para la industria automotriz y la transición hacia la electromovilidad hace que el proyecto de Aclara sea estratégico, y la compañía está comprometida en avanzar en la cadena productiva para competir con el monopolio chino.

