A poco más de dos semanas de que se concretara la venta de Telefónica Chile a la multinacional Millicom, la empresa ha comenzado a implementar cambios significativos en su operación local, que incluyen una ola de despidos que ya afecta a al menos 700 trabajadores de Movistar.
Según reporta Pulso, estas desvinculaciones representan cerca del 20% de la plantilla en el país, que cuenta con aproximadamente 3.000 empleados. La memoria 2024 de Telefónica Móviles Chile indica que la compañía tenía un total de 3.242 trabajadores, distribuidos en diversas categorías, incluyendo alta gerencia, gerencias, jefaturas, operarios, fuerza de venta, administrativos, auxiliares, otros profesionales y técnicos.
El proceso de despidos comenzó el pasado jueves y se espera que continúe en los próximos días, ya que parte del personal se encuentra de vacaciones. Fuentes internas de la empresa han indicado que el número final de despidos podría oscilar entre 800 y 1.000 personas, lo que representaría entre un 25% y un 30% de la dotación total. Sin embargo, otras fuentes advierten que esta cifra aún no está confirmada.
Es importante destacar que cerca de 400 trabajadores no pueden ser desvinculados en este momento debido a que pertenecen a un sindicato que se encuentra en negociación colectiva, lo que les otorga fuero laboral. Este proceso de negociación podría extenderse por varios meses, lo que podría llevar a un aumento en el número de despidos una vez que se concluya.
En cuanto a las indemnizaciones, se ha informado que se están pagando con un 20% adicional para los trabajadores más nuevos y hasta un 45% extra para los empleados más antiguos, de acuerdo con lo estipulado en sus contratos.
El CEO global de Millicom, Marcelo Benítez, había anticipado ajustes en Chile durante una conferencia con inversionistas. “Nuestro playbook encaja muy bien con las operaciones en el país y nos estamos volviendo muy buenos ejecutándolo”, afirmó. Benítez también mencionó que la compañía ha aplicado estrategias similares en otros mercados, como Uruguay y Ecuador, donde se realizaron reducciones significativas en la plantilla tras la adquisición.
Telefónica Chile ha enfrentado dificultades financieras, cerrando 2025 con pérdidas por tercer año consecutivo, con un saldo negativo de $412.625 millones (US$ 455 millones). En este contexto, Benítez proyectó que, a pesar de las pérdidas actuales, la empresa podría alcanzar un flujo de caja neutral en el transcurso del año, lo que permitiría comenzar a recibir los beneficios de un nuevo modelo operativo.

