Las autoridades de Taiwán han ordenado la detención preventiva de un periodista y cinco militares, acusados de filtrar información militar a individuos en China.
Este domingo, fuentes judiciales informaron que el Tribunal de Distrito de Ciaotou, ubicado en el sur de Taiwán, aprobó la detención en régimen de incomunicación de los implicados. La Fiscalía detalló que el 16 de enero se llevaron a cabo registros en la vivienda del periodista y en las residencias de otros nueve militares, tanto en servicio activo como retirados.
El periodista, identificado como Lin Chen-you, trabaja para el canal de televisión por streaming CTi News, donde cubre temas políticos y presenta un programa en YouTube. Según el comunicado de la Fiscalía, Lin habría entregado sumas de dinero que oscilan entre varios miles y decenas de miles de nuevos dólares taiwaneses a los militares, quienes a su vez habrían proporcionado información militar relevante a personas en el continente chino.
Las autoridades taiwanesas han indicado que Lin y los cinco militares enfrentan cargos por violar la Ley de Seguridad Nacional, la Ley Anticorrupción y el Código Penal de Taiwán, específicamente por la filtración de secretos. En respuesta a la situación, el medio CTi News ha exigido un juicio justo y ha desmentido los informes sobre registros en sus instalaciones, instando a evitar la difusión de información falsa.
El Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán ha declarado que, ante las presuntas maniobras de infiltración del Partido Comunista Chino en las fuerzas armadas de la isla, se mantiene un alto nivel de alerta y se promueve la denuncia de cualquier actividad ilegal o anómala entre su personal.
La preocupación por el espionaje ha aumentado en Taiwán, especialmente después de que el presidente William Lai calificara a China como una “fuerza externa hostil” y anunciara medidas para contrarrestar la creciente infiltración de Pekín en la isla. Taiwán, que cuenta con una población de 23 millones de habitantes, sostiene que solo su pueblo tiene el derecho de decidir su futuro político, en oposición a la postura de Pekín, que considera a la isla como parte inalienable de su territorio.

