
Un nuevo y trágico caso de violencia se ha registrado en Recoleta, donde un trabajador de 48 años fue asesinado tras ser confundido con un ladrón. Se han revelado detalles sobre el último intercambio de palabras entre la agresora y la víctima, lo que ha arrojado luz sobre las circunstancias del brutal ataque.
Los hechos del ataque
El incidente ocurrió cerca de las 10:00 de la mañana del lunes pasado, cuando Soraya Alcaíno Cortés, de 29 años y odontóloga recién egresada, fue víctima de un asalto en su vehículo en la Avenida Américo Vespucio. Un desconocido rompió el vidrio de su auto con una piedra y le robó su celular. En un intento por recuperar su pertenencia, la mujer decidió perseguir al ladrón en su automóvil.
Al no encontrar al asaltante tras dar la vuelta a la manzana, Alcaíno se detuvo a preguntar a un transeúnte, quien le proporcionó algunas indicaciones. Continuó su búsqueda y, al avanzar por la misma avenida, vio a un hombre que le pareció ser el ladrón. Sin dudarlo, detuvo su vehículo, chocando con un microbús, y se abalanzó sobre el hombre.
El intercambio verbal y el ataque
Según los antecedentes recopilados por La Tercera desde la Fiscalía, se produjo un tenso diálogo entre Alcaíno y el hombre, identificado más tarde como Héctor Mauricio Navarrete González. La odontóloga exigió: “¡Devuélveme el celular, concha…!”, a lo que el hombre, confundido, respondió: “Yo no te he robado nada, yo no fui, yo no lo tengo”. En ese momento, Soraya Alcaíno sacó una “navaja de uso militar” y apuñaló a Navarrete en el tórax.
Un testigo del ataque gritó: “¡Amiga, relájate, lo vas a matar!”, mientras Alcaíno se justificaba diciendo: “Este hueón, tiene mi teléfono. Estoy aburrida de la delincuencia, estoy aburrida de que me roben”. Tras acuchillarlo, Alcaíno le quitó al hombre su teléfono celular, creyendo que podría ser el suyo, y se marchó del lugar en su auto.
Consecuencias del ataque
El hombre herido, Héctor Mauricio Navarrete González, falleció en el lugar del ataque. Inicialmente, se pensó que había sido víctima de un asalto. Sin embargo, más tarde, Soraya Alcaíno se presentó en una unidad de Carabineros para denunciar el robo de su celular. Mientras una funcionaria le tomaba la denuncia, vio en un televisor la noticia sobre el hombre asesinado en Recoleta y reconoció que ella había sido la responsable del homicidio.
Se confirmó que Navarrete no tenía relación alguna con el robo del celular. Era un trabajador de 48 años, padre de tres hijos, y su familia se encuentra devastada por lo ocurrido. Por su parte, Soraya Alcaíno fue formalizada por el delito de homicidio simple y quedó en prisión preventiva. Su defensa solicitó que se considerara una disminución de su culpabilidad, argumentando que había sido víctima de varios hechos delictuales, que actuó por “arrebato” y que se encuentra en estado de embarazo.