Un grave incidente aéreo se produjo el domingo en las cercanías del aeródromo de Mocopulli, en Chiloé, cuando un avión comercial desvió su trayectoria para evitar una colisión con una avioneta. El vuelo H2 193 de la compañía Sky Airline, que provenía de Santiago, se encontraba en proceso de aterrizaje alrededor de las 13:45 horas cuando se presentó la situación de riesgo.
Verónica Reyes, una de las pasajeras del vuelo, compartió su experiencia con La Radio, describiendo los momentos de tensión que se vivieron en la cabina. Reyes mencionó que el capitán del avión comunicó que “se cruzó otra avioneta y que estuvimos a punto de colisionar”. Además, agregó: “Yo lo que he comentado a mi familia es que si el piloto no hace esa maniobra, hubiésemos muerto todos”.
Por otro lado, una testigo que se encontraba viajando en automóvil cerca del aeródromo también relató lo sucedido. Ella observó que, en el momento en que se esperaba el aterrizaje del avión, apareció la avioneta “de la nada, desde un costado”. La testigo comentó: “Yo le digo a mi esposo: ‘oye, el avión iba a chocar con la avioneta’. Así que claro, quedamos asombrados, miramos la avioneta para dónde se dirigía y se fue con dirección a Castro”.
La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) ha iniciado una investigación sobre el incidente en Chiloé. Según la DGAC, la aeronave privada pertenecía a un club aéreo de la zona y se acercó más de lo permitido a la trayectoria del vuelo comercial. Como resultado de esta situación, el avión de Sky Airline fue desviado al aeropuerto El Tepual de Puerto Montt, donde aterrizó sin complicaciones, según lo confirmado por el delegado presidencial de Chiloé, Marcelo Malagueño.
La autoridad aeronáutica ha indicado que recopilará todos los antecedentes y registros de vuelo para esclarecer las circunstancias del incidente y determinar posibles responsabilidades.
Desde la aerolínea, se comunicó que el capitán tomó la decisión de realizar una maniobra obligatoria tras la activación de la alarma de proximidad por el sistema de prevención de colisiones. Esto se debió a un posible conflicto de trayectorias con un tránsito local de menor tamaño que se habría acercado de manera inadecuada a la aproximación del vuelo, lo que parece coincidir con la información proporcionada por la DGAC.
Es relevante mencionar que, apenas dos días antes del incidente, el aeródromo de Mocopulli había llevado a cabo un simulacro de emergencia, lo que subraya la importancia de este tipo de entrenamientos ante situaciones reales. Generalmente, este tipo de vuelos comerciales transporta a aproximadamente 100 personas, lo que resalta la gravedad de lo ocurrido.
Finalmente, tras la escala en Puerto Montt para recargar combustible, los pasajeros pudieron continuar su viaje hacia su destino en Chiloé.

