
Ocho niños, con edades comprendidas entre 1 y 14 años, perdieron la vida en un tiroteo masivo ocurrido en Shreveport, Louisiana, Estados Unidos, durante la mañana del domingo.
Según reportes de la cadena WCNC, afiliada a NBC, la policía local informó que los menores formaban parte de un grupo de diez personas que recibieron disparos en el contexto de un “disturbio doméstico”. Las autoridades están en proceso de investigar los detalles del incidente, que se desarrolló en múltiples ubicaciones, abarcando varias residencias en la zona.
El portavoz de la policía de Shreveport, Christopher Bordelon, describió la situación como una “escena muy grande” que se extendió a cuatro lugares diferentes. En un desarrollo posterior, el Washington Post confirmó que el presunto autor de los disparos fue abatido por la policía y se encuentra muerto. Además, el jefe de policía de Shreveport, Wayne Smith, reveló que algunos de los niños fallecidos estaban relacionados con el atacante, sugiriendo que podrían ser sus hijos.
“Tenemos familias destrozadas”, expresó el alcalde de Shreveport, Tom Arceneaux, durante una conferencia de prensa. Los oficiales respondieron a un llamado de emergencia alrededor de las 6:00 de la mañana (hora local) por un disturbio doméstico, pero al llegar encontraron escenas del crimen en dos casas de la misma calle y en una tercera vivienda cercana.
La policía también informó que el sospechoso robó un vehículo en las proximidades antes de escapar, lo que llevó a una persecución que culminó en Bossier City, un cuarto lugar que está siendo investigado.
“Es una mañana terrible en Shreveport“, añadió el alcalde Arceneaux, subrayando el impacto emocional que el suceso ha tenido en la comunidad. Durante la conferencia, la confirmación de la muerte de los niños provocó reacciones de llanto y desesperación entre los asistentes. El jefe policial, Wayne Smith, manifestó su conmoción, diciendo: “No sé qué decir. Mi corazón está conmocionado. No puedo imaginar cómo algo así pudo ocurrir”.