El Servicio Eléctrico Nacional (SEN) de Chile ha anunciado que, a partir de 2026, no será necesario contar con el Control de Frecuencia Rápido ni con Cargas Interrumpibles en sus operaciones. Esta decisión marca un cambio significativo en la regulación y gestión del sistema eléctrico nacional, lo que podría tener implicaciones en la forma en que se maneja la estabilidad y la demanda de energía en el país.
El Control de Frecuencia Rápido es una herramienta que permite ajustar la frecuencia del sistema eléctrico en tiempo real, mientras que las Cargas Interrumpibles son recursos que pueden ser desconectados temporalmente para ayudar a equilibrar la oferta y la demanda de energía. La eliminación de estos requisitos sugiere que el SEN ha encontrado alternativas más eficientes o que se han implementado mejoras en la infraestructura eléctrica que permiten operar sin estas medidas.
Este cambio se produce en un contexto donde Chile busca modernizar su red eléctrica y aumentar la integración de energías renovables, lo que podría estar influyendo en la decisión de eliminar estos controles. La medida también podría facilitar la entrada de nuevos actores en el mercado energético, promoviendo la competencia y la innovación en el sector.
La implementación de esta nueva normativa será supervisada por la Comisión Nacional de Energía (CNE), que se encargará de asegurar que el sistema eléctrico continúe operando de manera segura y eficiente. Se espera que esta modificación genere un debate entre los expertos del sector sobre sus posibles efectos en la estabilidad del suministro eléctrico y en la gestión de la demanda.
El anuncio se realizó el 6 de enero de 2026, y se enmarca dentro de los esfuerzos del gobierno chileno por avanzar hacia un sistema energético más sostenible y resiliente, alineado con los objetivos de reducción de emisiones y promoción de energías limpias.

