La digitalización ha transformado la forma en que los chilenos gestionan su vida cotidiana, incluyendo la contratación de seguros automotrices, que ahora se realizan de manera rápida y eficiente desde dispositivos móviles.
El vehículo ha dejado de ser solo un medio de transporte y se ha convertido en una extensión de la vida digital de sus propietarios. En este contexto, el sector de los seguros automotrices ha evolucionado para ofrecer soluciones que se alinean con las expectativas de rapidez, transparencia y autonomía de los usuarios. La digitalización ha eliminado la necesidad de filas y trámites engorrosos, permitiendo que los conductores contraten seguros sin tener que visitar oficinas físicas.
Hoy en día, los usuarios pueden comparar diferentes opciones, revisar coberturas y formalizar su póliza en cuestión de minutos, todo desde la comodidad de su celular. Este proceso se realiza con información clara y sin intermediarios, lo que agiliza la experiencia. Además, la inspección del vehículo se ha modernizado; ahora es posible enviar fotografías del automóvil desde distintos ángulos a través de plataformas digitales, lo que permite a un equipo especializado evaluar el estado del vehículo sin necesidad de trasladarse a un centro físico.
Los documentos relacionados con la póliza, como certificados y comprobantes, están disponibles en formato digital, lo que facilita su consulta, descarga y compartición, eliminando la dependencia de archivos físicos que pueden perderse o deteriorarse. Un seguro automotriz contemporáneo no solo cubre accidentes graves, sino que también ofrece asistencia en situaciones cotidianas que pueden interrumpir la rutina del usuario.
Las pólizas están diseñadas para respaldar a los conductores frente a daños por colisiones, eventos naturales o actos vandálicos, así como en casos de robo o uso no autorizado del vehículo. Además, si el automóvil necesita reparaciones, algunos planes ofrecen un vehículo alternativo, permitiendo que los usuarios continúen con sus compromisos sin inconvenientes.
En situaciones donde el usuario no puede conducir, como emergencias médicas o trámites urgentes, es posible solicitar un conductor autorizado para realizar traslados. Asimismo, el servicio de grúa y asistencia en ruta está disponible las 24 horas, brindando apoyo inmediato en caso de que el vehículo se detenga.
Problemas menores, como raspones, vidrios astillados o neumáticos pinchados, pueden ser atendidos en el lugar donde se encuentre el usuario, evitando la necesidad de visitar un taller. Además, antes de emprender un viaje largo, se puede solicitar una revisión preventiva para detectar posibles fallas mecánicas.
La movilidad moderna exige soluciones que se adapten al ritmo de la vida digital, y un seguro de auto digital debe no solo proteger el vehículo, sino también facilitar la vida diaria de sus propietarios, manteniéndolos en movimiento y ofreciendo herramientas para gestionar cada aspecto desde su celular.

