La Corte de Apelaciones de Santiago ha confirmado la sentencia del 24° Juzgado Civil de la capital, que ordena al Fisco de Chile indemnizar a un hombre que fue víctima de torturas en 1985 y 1988, elevando el monto de la compensación por daño moral de $10.000.000 a $30.000.000.
El demandante, quien fue detenido y torturado por agentes del Estado, presentó pruebas de las agresiones sufridas, que incluyen la pérdida de parte de su dentadura y secuelas psicológicas como trastorno de estrés postraumático, ansiedad y depresión. Estos hechos fueron reconocidos por la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura (Valech I), donde el afectado está inscrito con el número 13.563.
En su defensa, el Fisco argumentó que el demandante ya había recibido compensaciones a través de pensiones y otros beneficios, y alegó la prescripción de la acción. Sin embargo, el tribunal desestimó la prescripción, afirmando que las acciones civiles por delitos de lesa humanidad son imprescriptibles, en concordancia con tratados internacionales ratificados por Chile, como la Convención Americana de Derechos Humanos y la Convención contra la Tortura.
El juez también consideró que, aunque el demandante había recibido reparaciones estatales, estas no sustituyen la posibilidad de reclamar judicialmente por daño moral. En su fallo, el tribunal determinó que el actor había sufrido privación ilegítima de libertad y torturas, lo que generó un daño moral grave y permanente.
La Corte de Santiago, al revisar el caso, decidió aumentar la indemnización a $30.000.000, teniendo en cuenta la gravedad de los hechos y las secuelas sufridas por el demandante, quien tenía 23 años al momento de las detenciones. El tribunal rechazó la solicitud del demandante de aumentar la indemnización a $200.000.000 y también la petición del Fisco de reducirla.
Finalmente, la Corte desestimó la solicitud del actor para condenar en costas al Fisco, indicando que esta decisión no forma parte del contenido de la sentencia indemnizatoria. La sentencia se encuentra registrada bajo el rol Nº 18.025-2024 de la Corte de Santiago y el rol Nº C-2236-2022 del 24° Juzgado Civil de Santiago.

