
Un menor de 2 años y 9 meses falleció en San Ignacio tras caer a un pozo de agua. Se investiga el accidente y la responsabilidad de adultos.
Detalles del accidente
El trágico suceso tuvo lugar en una zona rural, específicamente a la altura del kilómetro 3.5 de la Ruta N-65, en la región de Ñuble. Según información proporcionada por ADN, el niño se encontraba en compañía de su madre, quien estaba trabajando en la recolección de frutillas en el área. Durante el incidente, el menor estaba jugando con otro niño de la misma edad, quien fue el primero en notar su ausencia y alertar a los adultos sobre la situación.
Intervención de Bomberos y atención médica
Tras recibir el aviso de la desaparición del menor, los equipos de Bomberos se desplazaron rápidamente al lugar para llevar a cabo el rescate. Una vez que lograron localizar al niño, fue trasladado al Cesfam de San Ignacio. Sin embargo, al momento de su ingreso, el menor ya no presentaba signos vitales. A pesar de los esfuerzos realizados por el equipo médico para reanimarlo, el niño no pudo ser salvado.
Investigación del Ministerio Público
El Ministerio Público ha tomado cartas en el asunto y ha instruido una investigación para esclarecer las circunstancias que rodearon este trágico accidente. Se busca determinar la posible responsabilidad de los adultos presentes en el momento del incidente, así como las condiciones que llevaron a la caída del menor en el pozo de agua.
Procedimientos posteriores
El cuerpo del niño fue enviado al Servicio Médico Legal para realizar la autopsia correspondiente, con el fin de establecer la causa exacta de su fallecimiento. Este procedimiento es parte del protocolo habitual en casos de muertes súbitas y trágicas como la ocurrida en San Ignacio.