Más de 35 toneladas de precursores químicos fueron incautadas en San Antonio, Chile, tras detectar irregularidades en una importación desde Países Bajos.
La incautación, que asciende a un total de 35.600 kilos, fue realizada por funcionarios de la Aduana de San Antonio, quienes identificaron que la carga no contaba con la autorización ni los permisos necesarios para su ingreso al país. El procedimiento se inició cuando los fiscalizadores notaron anomalías en la documentación presentada por el importador, quien no tenía un registro vigente para operar con este tipo de sustancias.
Al no presentar la documentación requerida, se activaron procesos de análisis documental e inteligencia, así como la aplicación de perfiles de riesgo, llevados a cabo por personal especializado del Servicio Nacional de Aduanas. Posteriormente, se envió una muestra de la sustancia al Laboratorio Químico de Aduanas, donde se confirmó que se trataba de cloruro de calcio con un 96% de pureza, un compuesto que, aunque tiene usos industriales legítimos, también puede ser utilizado en la producción de drogas, lo que lo convierte en un material regulado por la Ley 20.000.
El director regional (s) de la Aduana de San Antonio, Ángelo Vergara, destacó la importancia de este procedimiento, señalando que es el resultado de los continuos procesos de análisis y control que realiza el servicio. “Este procedimiento es resultado de procesos de inteligencia, análisis documental y perfiles de riesgo que desarrolla permanentemente el Servicio, los que permitieron seleccionar este contenedor y detectar la presencia de precursores químicos sin la debida autorización”, afirmó Vergara.
Además, el director subrayó que estos hallazgos refuerzan el papel estratégico de Aduanas en la Política Nacional contra el Crimen Organizado, donde el control de precursores químicos es un eje prioritario. La Aduana también participa en instancias internacionales, como el Programa de Control de Carga y Pasajeros de Naciones Unidas, lo que contribuye a la capacitación continua de sus funcionarios en temas relacionados con drogas y precursores.
La jefa del Departamento de Fiscalización de la Aduana de San Antonio, Natalia Garay, explicó que el proceso comenzó con la revisión de la documentación de la importación, verificando la existencia de permisos legales. Tras esta evaluación, se llevó a cabo una revisión física de la carga, donde la Unidad de Drogas jugó un papel crucial al tomar muestras y enviarlas al laboratorio, confirmando la naturaleza de la sustancia y la falta de autorizaciones para su ingreso a Chile.
Este procedimiento se encuentra actualmente bajo investigación del Ministerio Público, que se encarga de la etapa posterior a este tipo de hallazgos. En lo que va de 2025, la Aduana de San Antonio ha incautado más de 45,22 toneladas de precursores químicos en tres operaciones distintas, mientras que a nivel nacional, la cifra supera las 512 toneladas. Desde 2022, el Servicio Nacional de Aduanas ha decomisado más de 1.200 toneladas de estas sustancias en operativos realizados en coordinación con otras instituciones.