
Rusia ha rechazado la propuesta de una tregua navideña en Ucrania, argumentando que tal medida solo beneficiaría a su adversario. El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que la idea de una pausa en los combates, sugerida por el canciller alemán Friedrich Merz, no es viable y que Rusia no se someterá a decisiones que consideren inapropiadas a corto plazo. Peskov enfatizó que el objetivo de Rusia es “detener este conflicto, alcanzar nuestros objetivos, proteger nuestros intereses y garantizar la paz en Europa”.
La propuesta de tregua buscaba replicar la histórica Tregua de Navidad de 1914, que fue un alto al fuego espontáneo durante la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, Peskov subrayó que Rusia no está interesada en una pausa que permita a Ucrania reabastecerse y continuar la guerra. “Queremos la paz, no una tregua que dé un respiro a Ucrania para prepararse y continuar la guerra”, declaró.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, ha señalado que la principal barrera para alcanzar la paz es la exigencia de Rusia de que Ucrania entregue toda la región del Donbas, que incluye las provincias de Lugansk y Donetsk, las cuales Moscú no ha podido capturar por la fuerza. Zelensky también mencionó que aún no existe un consenso con los Estados Unidos sobre una posición común que presentar a Rusia.
En el contexto de las negociaciones en Berlín, donde se encontraban delegaciones ucranianas y estadounidenses, Peskov indicó que Moscú no reaccionará a las especulaciones de la prensa, ya que aún no ha recibido detalles sobre los planes de paz propuestos. La situación se complica aún más con la propuesta de que el presidente ucraniano pueda disolver el Congreso y gobernar por decreto, lo que ha suscitado críticas entre los parlamentarios.
Este rechazo de Rusia a la tregua navideña se produce en un momento de creciente tensión internacional, mientras las conversaciones sobre la paz en Ucrania continúan sin un avance significativo.