El caso del multimillonario canadiense Robert Miller, fundador de Future Electronics, ha captado la atención pública debido a serias acusaciones que lo vinculan con un sistema planificado de explotación sexual. Estas denuncias, presentadas por varias mujeres, han llevado a la incautación judicial de dos propiedades de lujo en Montreal, cada una valorada en más de 2 millones de dólares canadienses. Según documentos judiciales citados por The Canadian Press, las mansiones, ubicadas en una exclusiva zona de Westmount, estaban registradas a nombre de empresas controladas por abogados. Esta práctica, según el tribunal, servía para ocultar activos y evitar reclamos legales. El juez Serge Gaudet, encargado del caso, indicó que el juicio sobre este esquema reflejaba un patrón persistente de manejo de bienes bajo nombres ajenos.
En el expediente se incluyó el testimonio de un empleado de alto nivel, quien declaró que los gastos personales de Miller eran cubiertos desde una cuenta bancaria abierta específicamente para ese propósito, registrada a nombre de un trabajador. Esto llevó al tribunal a autorizar la confiscación preventiva de las mansiones, argumentando que existía un riesgo de desvío de activos mientras el empresario enfrentaba procesos judiciales.
Cuatro mujeres han presentado demandas civiles alegando que Miller las contactó cuando eran estudiantes de secundaria, ofreciéndoles dinero y regalos a cambio de encuentros sexuales. Según información detallada por Daily Mail, una de las demandantes relató que en 1999, cuando tenía 14 años, fue llevada junto a una amiga a un hotel de lujo, donde les ofrecieron una cena elaborada antes de llevarlas ante el empresario. En su testimonio, la joven afirmó que recibió 1.000 dólares por mantener relaciones sexuales con Miller, y que estos encuentros se repitieron 30 veces durante los siguientes años, finalizando cuando alcanzó la mayoría de edad. En su declaración, señaló que llegó a depender económicamente de los pagos, lo que derivó en adicciones y un intento de suicidio a los 15 años, según lo reportado por Press.
Las denuncias contra Miller no se limitan a estas cuatro mujeres. Más de 50 presuntas víctimas buscan presentar una demanda colectiva en su contra. Ellas afirman que el empresario ofrecía obsequios a cambio de sexo entre 1996 y 2006, involucrando principalmente a menores. Aunque esta acción legal aún está pendiente de autorización judicial, Miller fue arrestado en mayo de 2023 con 21 cargos relacionados con la agresión a menores, según registros de Toronto Star. Entre las acusaciones se incluyen casos de prostitución infantil.
Otro de los testimonios presentados proviene de una mujer que conoció a Miller en 1996, cuando tenía 17 años. Esta mujer afirmó que fue reclutada mediante un anuncio de modelaje que, según ella, formaba parte de una estrategia de captación. Durante tres años, mantuvo una relación con Miller, durante la cual recibía sobres con 2.000 dólares en efectivo por visita. La relación terminó abruptamente cuando encontró un documento que mostraba un resultado VIH negativo, diferente al alias utilizado por Miller. Este hallazgo despertó en ella sentimientos de vergüenza y baja autoestima.
Otro relato proviene de Julie Dagenais, quien decidió revelar su identidad. En una entrevista con Radio Canada, Dagenais explicó que una compañera de trabajo en una tienda departamental le habló sobre la posibilidad de ganar grandes sumas de dinero con un hombre adinerado. Miller le regaló varios pares de zapatos como supuesto adelanto, pero la situación se complicó cuando sus padres se enteraron de lo que estaba ocurriendo. Dagenais describió cómo Miller utilizaba regalos costosos para manipular y explotar a jóvenes vulnerables.
Los abogados de Miller sostienen que todas las acusaciones son infundadas y motivadas por intereses económicos. En un comunicado emitido por Future Electronics, la compañía calificó las acusaciones de maliciosas y anunció que Miller dejó su posición como director ejecutivo en febrero para dedicarse a proteger su reputación y salud. CTV Montreal reportó que los defensores argumentaron que el estado de salud de Miller, afectado por Parkinson en etapa avanzada, dificulta su participación en el juicio. Este argumento ha sido utilizado para solicitar aplazamientos en los procedimientos, aunque la fiscalía aseguró estar lista para avanzar, lo que podría durar cinco semanas.
El caso también ha implicado a otros individuos cercanos a Miller. Teresita Fuentes, de 67 años, enfrenta cargos por facilitar servicios. Ella comparte residencia con Miller y sus problemas médicos complican su situación legal, mientras espera que el proceso sea breve.

