La situación administrativa en el Senado de Chile se complica con la posibilidad del regreso de Raúl Guzmán, exsecretario de la Cámara Alta, en medio de tensiones con el actual presidente del Senado, Manuel José Ossandón.
Guzmán fue destituido el 11 de marzo, al final del periodo legislativo anterior, cuando Ossandón anunció su salida y nombró a Julio Cámara Oyarzo como nuevo abogado secretario jefe de comisiones. Esta decisión marcó un punto culminante en una serie de conflictos entre Guzmán y Ossandón, que se intensificaron tras la elección de Ossandón como presidente del Senado, debido a desacuerdos sobre la gestión administrativa y el manejo de licencias médicas.
A pesar de su salida, la posibilidad de que Guzmán regrese al Senado no se descarta, ya que se ha abierto un nuevo concurso al que podría postular. Guzmán cuenta con el respaldo de algunos senadores, incluyendo miembros de la bancada socialista, lo que podría facilitar su retorno.
Sin embargo, la situación se ha vuelto más tensa tras las acusaciones de Ossandón, quien ha señalado a Guzmán por presunta falsificación de un instrumento público. Según Ossandón, durante una reunión el 27 de enero, se acordó que Julio Cámara asumiría la subrogancia de la secretaría general del Senado, pero en el documento oficial se incluyó el nombre de Ximena Belmar. Ossandón afirmó que Guzmán no corrigió el error a pesar de haberlo solicitado, lo que considera una grave irregularidad administrativa.
Además, Ossandón ha denunciado que en la Comisión de Régimen, donde se discutió el tema de la subrogancia, no se siguieron los protocolos adecuados, ya que no hay registros de audios ni actas de la reunión. A pesar de las acusaciones y la solicitud de Ossandón a la presidenta del Senado, Paulina Núñez, para que se inicie una investigación, hasta el momento no se ha hecho ningún anuncio al respecto.
El futuro de Guzmán en el Senado sigue siendo incierto, mientras las tensiones administrativas continúan afectando el funcionamiento de la Cámara Alta.

