
El sindicato de la Fundación Promoción y Desarrollo de la Mujer (Prodemu) ha denunciado un “maltrato institucional” que está afectando gravemente su funcionamiento, señalando a Irina Karamanos, ex pareja del presidente Gabriel Boric, y a la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, como responsables de esta situación. En un comunicado emitido por la organización de trabajadores, se argumenta que la precarización de la fundación se ha intensificado debido a decisiones administrativas que carecen de evaluación y planificación adecuada.
El sindicato sostiene que el “punto de quiebre” en esta problemática se debe a la eliminación de la Dirección Sociocultural de la Presidencia, una medida que, según ellos, fue tomada de manera “caprichosa” y “completamente irresponsable” por Karamanos. En el comunicado, se critica que las fundaciones fueron redistribuidas entre ministerios que no contaban con los recursos ni la estructura necesaria para asumirlas, lo que ha llevado a una crisis en la gestión de Prodemu.
Además, los trabajadores han expresado su descontento con la gestión de la ministra Orellana, acusándola de firmar un contrato que excluye derechos laborales establecidos en contratos colectivos, a pesar de que las negociaciones con los sindicatos de Prodemu ya habían sido concluidas. El sindicato enfatiza que esta situación no es simplemente un desorden administrativo, sino un “maltrato institucional” que refleja una “negligencia política grave”.
En su comunicado, los trabajadores de Prodemu advierten que, por primera vez en 35 años de historia de la fundación, no se cuentan con los recursos necesarios para pagar los sueldos correspondientes al mes de enero. Sin embargo, desde el Ministerio de la Mujer han desmentido esta afirmación, asegurando que las remuneraciones de enero están garantizadas y que la fundación financia su personal a través de transferencias nominadas por la Ley de Presupuestos.
El ministerio también ha señalado que el sindicato, en su labor legítima, ha observado dificultades en la equiparación de beneficios laborales bajo el Código del Trabajo, dado que Prodemu es una fundación de origen público pero con normativa privada. La situación actual ha generado un clima de tensión entre los trabajadores y la administración, que podría tener repercusiones en la gestión futura de la fundación.