Un teniente coronel de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE), identificado como Porfirio Javier Cedeño, fue asesinado el pasado viernes mientras se trasladaba en un vehículo cerca de una prisión en la provincia de Guayas, una de las regiones más afectadas por la creciente violencia criminal en Ecuador. El oficial estaba encargado de coordinar operativos contra el narcotráfico en el país andino.
Según reportes de la prensa local, Cedeño se dirigía alrededor de las 7:30 horas (10:30 en Chile) a una ceremonia militar en Manta cuando fue interceptado por dos sicarios que le dispararon en múltiples ocasiones. Durante el ataque, el conductor del vehículo también resultó herido.
El teniente coronel era el comandante del Grupo de Operaciones Especiales de la FAE y estaba asignado a la base de la institución en La Atarazana, al norte de Guayaquil, la capital de la provincia de Guayas. Un oficial de la Policía declaró a los medios que “penosamente el coronel es interceptado por unos sujetos y los sicarios lo alcanzan a unos 200 metros antes de llegar a la Penitenciaría”. Además, se encontraron más de 20 indicios balísticos en el lado izquierdo del vehículo y tres más en el lado del conductor.
El chofer, quien era un soldado, recibió un disparo en la pierna y fue trasladado a un centro médico para recibir atención.
El Ministerio de Defensa Nacional del Ecuador expresó su pesar a través de una publicación en X, lamentando la “dolorosa partida” de Porfirio Cedeño. En su mensaje, el ministerio destacó que “nos llena de más fuerza para ganar esta guerra contra los enemigos de la patria”.
El ministerio también manifestó su profundo sentimiento de pesar y solidaridad con la esposa, familiares y amigos del teniente coronel Cedeño, quien era un miembro activo de la Fuerza Aérea Ecuatoriana.
Este atentado se suma a otro asesinato ocurrido el miércoles anterior, donde fue asesinado René Zamora, teniente político del cantón de Olmedo, en la provincia de Manabí, que colinda con Guayas. Esta región es una de las siete que se encuentran bajo el estado de excepción más reciente, decretado por el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, con el objetivo de combatir el crimen organizado.
Zamora fue asesinado de manera similar, acribillado por sicarios, y su cuerpo fue encontrado dentro del vehículo en el que se desplazaba. Estos asesinatos se suman a una serie de atentados dirigidos a alcaldes, empleados municipales, fiscales y funcionarios de prisiones, todos atribuidos al crimen organizado, que ha sido el principal responsable de la escalada de violencia que ha llevado a Ecuador a registrar en 2023 la tasa más alta de homicidios en Latinoamérica.
Para hacer frente al aumento de este tipo de crímenes, Ecuador se encuentra en estado de “conflicto armado interno” desde principios de 2024, una medida declarada por el presidente Noboa para combatir a las bandas criminales, que se dedican principalmente al narcotráfico, la extorsión y la minería ilegal.

